Finsus afirma que su camino a la licencia bancaria continúa; garantiza finanzas sanas y estrictos controles de PLD

La Sociedad Financiera Popular (Sofipo) Finsus formalizó su trámite ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para obtener el permiso para operar como banco en México. Al respecto, la entidad afirma que este proceso sigue de pie y que posee unas finanzas sanas y altos controles de prevención de lavado de dinero (PLD), aspectos que garantizan a sus clientes y al regulador poder operar de la mejor manera como banco.

La decisión de transformar su figura jurídica responde a la necesidad de habilitar la portabilidad de nómina para sus clientes. Además, la empresa busca acceder al mercado interbancario y ofrecer la cobertura del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario a las tesorerías corporativas.

“Hoy ya tenemos las inversiones que están adecuadas a la operación de un banco, tanto en personal como en gobierno corporativo. También invertimos en sistemas y controles para brindar mejores servicios”, explicó en entrevista con POder MéxicoCarlos Marmolejo, CEO y cofundador de la institución financiera.

La compañía ingresó su solicitud original hace poco más de 18 meses ante las autoridades regulatorias correspondientes. En aquel momento, la organización operaba con la mitad de su tamaño actual y se encontraba en la fase inicial para alcanzar su rentabilidad.

Durante el último año, la firma reportó un periodo de rentabilidad sostenida impulsada por la incorporación de nuevos productos tecnológicos. Esta estrategia de negocios generó un crecimiento de 120 por ciento en los activos totales de la organización en el mercado nacional.

Los activos de la empresa alcanzaron los 28,000 millones de pesos al día de hoy. Esta cifra contrasta de forma significativa con los 12,800 millones de pesos que la institución administraba durante el tercer trimestre del año 2024.

“Es un modelo probado, un modelo rentable y un modelo que puede seguir escalando en el país. Representa una entidad financiera mucho más sólida, con un gobierno corporativo muy fuerte”, afirmó el directivo respecto a los resultados del negocio.

El nivel de captación de recursos también registró un aumento superior al 110 por ciento. Los fondos administrados de los clientes pasaron de 10,800 millones de pesos en el tercer trimestre de 2024 a 23,000 millones de pesos en la actualidad.
La cartera de crédito experimentó un crecimiento de 155 por ciento en el mismo periodo de referencia operativa. La colocación de préstamos de la institución ascendió a 20,000 millones de pesos, frente a los 7,700 millones de pesos reportados de forma previa.

“En tamaño de activos estamos solo después de Nu, que también es una Sofipo muy grande. A partir de ahí hay 30 Sofipos más, pero Finsus ha destacado prestando a las empresas”, detalló el ejecutivo sobre la participación de la firma.
Dominio en crédito comercial y control de riesgo

Un 85% de la cartera total de crédito de la empresa está orientada a financiar a pequeñas y medianas empresas. Este enfoque de negocios posicionó a la firma como la Sofipo número uno en el otorgamiento de préstamos comerciales en el país.
En México operan alrededor de 5.5 millones de pequeñas y medianas empresas. De este universo comercial, únicamente 10% cuenta con acceso a financiamiento formal a través de las entidades financieras tradicionales establecidas en el mercado.

“Nuestra cartera vencida está en el 2 por ciento, muy por debajo de la industria que está arriba de 10%. Nos están pagando los clientes, están funcionando los algoritmos de análisis”, puntualizó el representante de la entidad financiera.
El perfil de los inversionistas de la compañía refleja una preferencia por los instrumentos a largo plazo. Más del 80% de los usuarios de la plataforma mantiene sus recursos invertidos a plazos superiores a un año, con un promedio de 40,000 pesos por cuenta.

La base total de usuarios activos registró una expansión acelerada en los meses recientes de operación. La institución superó los 700,000 clientes, cifra que representa un aumento considerable frente a los 179,000 usuarios contabilizados en el tercer trimestre de 2024.

“Son clientes que abrieron una cuenta en menos de 10 minutos de manera digital. Están confiando su dinero a Finsus y lo están poniendo a plazo gracias a las inversiones tecnológicas que hemos hecho”, comentó el directivo de la compañía.
La empresa también amplió su oferta de servicios mediante adquisiciones corporativas estratégicas en el sector. Recientemente compraron la compañía Anticipa, enfocada en ofrecer adelantos de flujo de ventas a restaurantes y comercios que aceptan cobros con tarjetas bancarias.

Este tipo de productos innovadores generó reconocimientos a nivel nacional para la institución financiera. Durante el presente año, la firma recibió el premio país nivel oro por suministrar préstamos de manera novedosa a microempresarios y nuevos emprendedores.

Automatización en cumplimiento regulatorio

Para mantener estos niveles de crecimiento operativo, la compañía implementó estrictos controles de prevención de lavado de dinero. El sistema interno se basa en validaciones biométricas remotas aplicables tanto a personas físicas como a representantes de empresas.

Cada cliente que inicia un proceso de registro en la plataforma debe validar su identidad mediante factores de biometría. Esta información se coteja en tiempo real y de forma digital con las bases de datos del Instituto Nacional Electoral y del Registro Nacional de Población.

“Generan los reportes que necesitan las autoridades financieras de una manera automática. Le llegan sin intervención humana, sin discreción de algún empleado y sin margen de error operativo”, detalló el ejecutivo sobre los controles implementados.

La plataforma transaccional opera mediante algoritmos que monitorean la actividad de cada cliente de forma permanente. Además, el sistema consulta de manera automática las listas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros y los registros de los burós de crédito.

Este esquema digital deja un rastro inalterable de cada operación financiera realizada dentro del sistema institucional. Las autoridades y las áreas de cumplimiento pueden verificar con exactitud quién accede a los datos, la hora de las consultas y el historial completo de transacciones.

El uso de herramientas de inteligencia artificial permite a la entidad financiera determinar con precisión los perfiles de riesgo. Esta infraestructura tecnológica facilita el cumplimiento estricto de la normatividad exigida por las autoridades y protege de manera constante a los usuarios.

Las empresas que requieren mantener saldos superiores a los 3.5 millones de pesos demandan mayores esquemas de cobertura. Por esta razón, el seguro de depósito del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario resulta un beneficio operativo clave para la protección de tesorerías.

La transición hacia la figura de banco también eliminará las restricciones de inversión en la tesorería de la firma. Actualmente, la regulación para las Sociedades Financieras Populares exige invertir los excedentes diarios de capital exclusivamente en instrumentos gubernamentales.

El acceso al mercado interbancario permitirá a la compañía optimizar sus recursos y generar una mayor rentabilidad comercial. La institución mantendrá el enfoque de negocios que rige sus operaciones actuales mientras continúa el avance administrativo del trámite para obtener la licencia.

“También los mexicanos sabemos hacer finanzas innovadoras y finanzas sólidas. Sabemos atender las necesidades de las empresas mexicanas que requieren un crédito acorde a su comportamiento”, concluyó el directivo de la institución.