Empresas en México ajustan su estrategia de seguridad en el Mundial 2026

Directivos de seguridad corporativa y proveedores de tecnología expusieron cómo la vigilancia y la radiocomunicación ya operan como parte de la operación diaria de empresas en México, no solo como respuesta a emergencias.


La organización del Mundial 2026 obliga a México a recibir a más de 5.5 millones de turistas en 13 partidos distribuidos en tres ciudades, tres estadios y cuatro aeropuertos. En celebraciones recientes tras partidos decisivos, más de 1.3 millones de personas se congregaron en avenidas como Paseo de la Reforma. Ese volumen de operación puso en la mesa una pregunta que va más allá del futbol: cómo coordinan sus sistemas de seguridad las empresas que operan en el país, desde plantas de manufactura hasta tiendas de retail, cuando la demanda de un evento de esta escala se suma a su operación cotidiana.

En un encuentro reciente con directivos de seguridad corporativa, integradores y personal técnico de Motorola Solutions, se expusieron casos de uso que muestran un cambio de fondo, la vigilancia dejó de limitarse a la respuesta ante incidentes y empezó a generar información que otras áreas de la empresa, como marketing o logística, ya utilizan de forma cotidiana.

Ernesto Sodi, director senior de Ventas para usuarios finales de video y control de acceso de Motorola Solutions en México, señaló que el país no clasificaba a octavos de final desde hacía más de 40 años y que la magnitud del torneo, con tres estadios y cuatro aeropuertos en operación simultánea, exige una coordinación de seguridad comparable a la de los mayores eventos masivos del mundo.

Arnaldo Lovera, director de Ventas de Canales de México en el área de Commercial Communications, explicó que la compañía cuenta con casi 100 años de historia global y más de 65 años de operación en el país. Añadió que, en años recientes, invirtió cerca de 12,000 millones de dólares en investigación y desarrollo, y adquirió 49 compañías para integrar video, radiocomunicación y control de acceso en una sola plataforma, entre ellas Avigilon y Pelco, hoy convertidas en líneas de producto propias.

Yovan Galico, responsable de Seguridad y Facility Management en Nestlé México, planteó que ningún sistema de seguridad funciona de manera confiable si depende de que una persona no se distraiga en el momento preciso, y que la tecnología permite reducir esa dependencia. “Si la seguridad depende de que alguien no se distraiga en el momento exacto, es muy probable que el sistema termine fallando y sea necesario explicar una y otra vez qué pasó”, dijo.

Sobre el punto de venta, el mismo directivo agregó que el uso de estas plataformas ya no se limita a prevenir pérdidas. Los videoanalíticos de calor y de conteo de personas, explicó, permiten identificar qué es lo que más atrae al cliente dentro de una tienda, información que también utilizan las áreas de marketing.

Julio García, ingeniero de preventa de Canales de México y Norte de Latinoamérica en Commercial Communications, mostró en una demostración cómo un radio puede activar la grabación de una cámara corporal y transmitir el video en tiempo real a un centro de control, sin que el usuario opere ningún otro dispositivo. García explicó que la función responde a un problema concreto entre personal de emergencia, que suele cargar radio, cámara y equipo médico al mismo tiempo mientras atiende a una persona. “Es la única forma en que hoy se puede hacer que el radio active la cámara y transmita el video en vivo directamente a un centro de control“, dijo García.

Por su parte, Pedro Infante Riojas, ingeniero de soluciones de preventa en video y control de acceso, presentó un caso de búsqueda de personas aplicado a un aeropuerto con miles de cámaras instaladas. El sistema permite filtrar por género, edad, color de ropa y ubicación para reducir el tiempo de localización de horas a minutos.

“Encontrar a una persona extraviada es cuestión de minutos con este tipo de búsqueda, algo que revisando cámara por cámara tomaría mucho más tiempo“, explicó Infante Riojas. Y agregó que, en estadios, una sola cámara de 61 megapíxeles puede cubrir una tribuna completa y hacer reconocimiento facial a más de 100 metros de distancia sin perder definición, lo que reduce la cantidad de equipo necesario para cubrir espacios grandes.

Como referencia de escala, personal técnico mencionó estadios con capacidad para 82,500 personas, donde coordinar el control de accesos y la respuesta médica exige comunicación instantánea entre los equipos de seguridad. En Bogotá, el estadio El Campín aplica esa misma integración de cámaras y radios para identificar a quienes ingresan objetos prohibidos, como bengalas, y coordinar con el personal de seguridad y la policía su ubicación dentro de las gradas.

Durante otra sesión técnica, personal de Motorola Solutions explicó que la información capturada por las cámaras se maneja de forma encriptada bajo protocolos TLS, y que su uso está restringido a los casos en que se solicita expresamente. El mismo personal señaló que la tecnología puede integrarse con sistemas de radiocomunicación de gobiernos y corporaciones de seguridad pública, como ocurre con el sistema P25 utilizado por la Sedena y la Semar, aunque ese tipo de proyectos suele ser más delicado por los estándares de seguridad que exigen las dependencias oficiales.

El común denominador entre los casos presentados, desde una planta de alimentos hasta un estadio de futbol, es que la seguridad dejó de operar como una función aislada y pasó a integrarse con la operación del negocio. Ese cambio no depende solo de la tecnología disponible, sino de que cada empresa defina con precisión qué riesgo quiere resolver antes de construir el sistema que lo detecte. La pregunta que queda abierta es qué tan preparadas están las empresas mexicanas para adoptar ese cambio de enfoque antes de que la demanda las alcance.

Impacto en sectores

El Mundial impacta a industrias clave en la ruta del aficionado. En transporte, las terminales aeroportuarias y los sistemas de transporte masivo enfrentan presiones logísticas sin precedentes. En hospitalidad, la ocupación hotelera alcanzó 78.7% en Ciudad de México, 67.12% en Guadalajara y 65% en Monterrey durante la temporada mundialista, mientras que la facturación de restaurantes registró incrementos de hasta 50%, de acuerdo con CANIRAC. 

En manufactura y logística, los centros de distribución operan por encima del 90% de su capacidad durante periodos de alta demanda y las tarifas de transporte terrestre han aumentado hasta 20%. En comercio minorista, los días de partido se traducen en incrementos superiores al 15% en las ventas de tiendas de conveniencia.

Además, el transporte de alimentos y bebidas continúa representando cerca del 32% de los incidentes de carga registrados en el país. La saturación vial provoca retrasos de hasta 30% en operaciones de última milla.