UIF y banqueros forjan ‘la mejor’ cooperación para luchar contra el lavado de dinero

La Asociación de Bancos de México (ABM) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) consolidaron una alianza inédita para combatir el lavado de dinero en México. Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), anunció que la banca nacional forjó una relación institucional histórica con las autoridades financieras del gobierno federal para detectar operaciones ilícitas.

Esta coordinación surge por la urgente necesidad de generar una mayor resiliencia del sector bancario frente a los posibles movimientos de capital de procedencia dudosa. Los directivos buscan garantizar que el sistema financiero mexicano se mantenga protegido y opere con total seguridad, lejos del alcance de las complejas estructuras del crimen organizado internacional.

“Ha habido una mejora muy importante en la cooperación y en el trabajo conjunto, al grado que hoy por hoy les puedo decir que es el mejor momento que tenemos de cooperación para lograr nuestro objetivo”, afirmó Emilio Romano.

El fortalecimiento de esta relación institucional ocurre como una respuesta a los señalamientos emitidos por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La autoridad estadounidense impuso restricciones directas contra CIBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa al identificar deficiencias operativas en sus controles preventivos.

A partir de esas alertas regulatorias, la banca en México implementó un paquete de acciones correctivas para blindar el sistema. La primera medida consistió en adoptar un riguroso código de mejores prácticas para ir más allá de las exigencias marcadas en la legislación vigente en materia de prevención de lavado de dinero.

Este esquema normativo interno registra una adopción de prácticamente 100% entre todas las instituciones de crédito del territorio nacional. Los directivos bancarios reportan avances concretos en la mejora de los filtros de seguridad que se aplican diariamente a los usuarios de los servicios financieros.

Las instituciones de crédito desarrollaron también un sistema automatizado para compartir datos sensibles de manera totalmente anónima y protegida. Esta herramienta confidencial permite a los bancos mejorar la oportunidad en la detección de ilícitos y agilizar la respuesta operativa frente a transacciones sospechosas dentro de las sucursales.

El gremio bancario intensificó el contacto directo con las diversas autoridades de Estados Unidos y de otros países mediante reuniones cotidianas. Estos encuentros internacionales facilitan el intercambio de tipologías para conocer los mecanismos exactos de los grupos delictivos y tomar acciones más oportunas en las áreas de cumplimiento.

La supervisión estricta de los flujos de capital requiere ahora herramientas informáticas de última generación para analizar millones de operaciones diarias. Jorge Arce, vicepresidente de la ABM, explicó el enfoque tecnológico avanzado que adoptaron las instituciones para detectar patrones irregulares de manera inmediata.

“Muchos bancos están instituyendo sistemas de inteligencia artificial para monitorear transacciones y tratar de estar un poquito adelante de los malos actores”, detalló.

La implementación de estos modelos informáticos y la cooperación absoluta con la UIF marcan el nuevo estándar de seguridad del sector crediticio.

La banca mexicana afirma que prioriza el trabajo técnico para evitar futuras crisis de cumplimiento y asegurar un entorno económico confiable para el país. Todo esto mientras se revisa el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ya veremos si las estrategias de la banca y la UIF funcionan y abonan a la certeza del país.