México, a nada de perder el grado de inversión con Moody’s Ratings
- Diego Aguilar
- mayo 20, 2026
- Gobierno, Inversiones, Nacional
- México, Moody´s
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Moody’s Ratings recortó la calificación crediticia de México, de “Baa2” con perspectiva negativa, ahora es de a Baa3” con perspectiva a estable. Este es el último escalón antes de que la institución retire el grado de inversión al país.
La calificadora respaldó su decisión en el debilitamiento sostenido de la solidez fiscal por el que atraviesa México y la cual se aceleró en 2024 y prevé que persistirá.
“Ya que el gasto rígido, una base de ingresos reducida y el apoyo continuo a Petróleos Mexicanos (Pemex) limitan la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento”, explicó la institución en un reporte.
La decisión se dio unos días después de que S&P Global Ratings degradara la perspectiva de México, de estable a negativa, aunque dicha institución no modificó la calificación del soberano, que es de BBB.
En tanto, Moody’s seguró que pese a que el Gobierno de Claudia Sheinbaum se esfuerza por reducir el déficit fiscal, otras prioridades políticas, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, debilitaron los pilares y la eficacia de la política fiscal, contribuyendo a déficits mayores y a un “deterioro más rápido” de los indicadores de deuda de lo previsto.
Añadió que la posición fiscal de México se debilitó en relación con países con calificación Baa y su vulnerabilidad a las perturbaciones fiscales aumentó, especialmente porque preveé que el crecimiento económico se mantendrá moderado a corto plazo y que solo volverá gradualmente a la tendencia de crecimiento en torno a 2%.
“La calificación Baa3 considera un equilibrio de factores. En particular, la fortaleza económica de México se sustenta en una economía amplia y diversificada, así como en el acceso preferencial al mercado estadounidense, lo que proporciona un ancla sólida para las oportunidades de comercio e inversión”, destacó.
Añadió que las iniciativas gubernamentales relacionadas con la inversión podrían impulsar una mejora gradual del desempeño económico a mediano plazo. Al mismo tiempo, indicó que el crecimiento económico se ve limitado por debilidades estructurales, como la alta informalidad, la inseguridad y los cuellos de botella en la infraestructura relacionados con la disponibilidad de energía y agua.
Explicó además que la perspectiva estable refleja la expectativa de que un mayor debilitamiento de la capacidad fiscal será gradual y se verá parcialmente compensado por la estabilidad macroeconómica de México, la capacidad de respuesta de sus políticas y la solidez económica subyacente.
“Si bien el apoyo continuo a Pemex seguirá limitando la consolidación fiscal, México no enfrenta desequilibrios macroeconómicos que amplifiquen los riesgos fiscales”, aseguró.
Agregó que las autoridades conservan una capacidad demostrada para ajustar las políticas monetarias y macroeconómicas en respuesta a las perturbaciones.
Consolidación fiscal, más lenta de lo esperado
De acuerdo con la calificadora, la consolidación fiscal ha sido más lenta de lo esperado y está retrasando la estabilización de la deuda y debilitando la posición fiscal de México en relación con países con calificación Baa.
Señaló que si bien las autoridades habían proyectado que el déficit fiscal caería a cerca de 4% del PIB en 2025, el déficit real se mantuvo elevado en casi 5% del PIB una vez incluido el apoyo a Pemex, solo ligeramente inferior a 5.3% de 2024.
“Como resultado, la deuda bruta del gobierno aumentó a 49.3% del PIB en 2025, desde 46.0% en 2024 y 39.8% en 2023. Esperamos que los déficits del gobierno federal más la seguridad social se mantengan por encima de 4% del PIB en 2026-27, debido a la rigidez del gasto, la moderación del crecimiento de los ingresos en medio de una actividad económica más débil de lo esperado y la reducción de los impuestos especiales sobre los combustibles para compensar el impacto del aumento de los precios de los combustibles relacionados con el conflicto en Medio Oriente”, indicó.
“Esto elevará la relación deuda/PIB hasta cerca de 55% para 2028, acercándose a la mediana de Baa, que fue de 58% del PIB en 202, añadió.
Moody’s Ratings también indicó que la débil inversión y las perspectivas de crecimiento moderadas están agravando las presiones fiscales. Señaló que redujeron su previsión de crecimiento del PIB real a menos de 1% en 2026 y a 1.3% en 2027, lo que implica un crecimiento promedio de alrededor de 1% entre 2024 y 2027, “muy por debajo” del promedio a largo plazo de México de 2%.
Agregó que la desaceleración de la inversión privada desde 2024 refleja limitaciones estructurales de larga data relacionadas con la energía, el agua, la logística y la seguridad, así como la incertidumbre política relacionada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y los cambios en el marco institucional de México, incluida la reforma judicial.
“A pesar de nuestra previsión de una actividad económica moderada a corto plazo, el perfil crediticio de México, con una calificación Baa3, se sustenta en su fortaleza económica, que refleja una economía amplia y diversificada, así como un acceso preferencial al mercado estadounidense”, sostuvo Moody’s.


