Proyecciones financieras para 2026; el factor T-MEC y la inversión productiva en el sector no bancario

Las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) y las empresas de arrendamiento en México proyectan un crecimiento de hasta 7% anual y una colocación de 35,000 millones de pesos (mdp) en activos productivos durante 2026, condicionados a que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantenga certidumbre jurídica.

En entrevistas para este medio, Javier Garza, presidente nacional de la Asociación de Sofomes (Asofom); Jorge Avante, director general de dicho organismo; y Alberto Martínez, presidente de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento, Crédito y Factoraje (AMSOFAC), explicaron que el sector busca partícipe en la capitalización de la inversión de 5.6 billones de dólares del Plan de Infraestructura 2026 y al Plan México, ambos presentados por el Gobierno de México. La estrategia consiste en canalizar financiamiento especializado hacia las pequeñas y medianas empresas (pymes) que operan en la última milla de proveeduría, garantizando el flujo de capital en un año marcado por la relocalización de inversiones y la preparación para el Mundial de Fútbol.

La expansión del sector financiero no bancario responde a la necesidad de absorber la demanda de capital de trabajo que los proyectos de infraestructura y el fenómeno del nearshoring generan en las cadenas de suministro locales. Debido a que la banca comercial suele concentrar su actividad en grandes corporativos, las Sofomes y arrendadoras actúan como el mecanismo que financia a instaladores, proveedores de equipo pesado y empresas de servicios logísticos que requieren liquidez inmediata para operar.

El porqué de esta tendencia reside en que eventos internacionales de gran magnitud y los planes energéticos federales obligan a las empresas a renovar sus activos fijos y ampliar su capacidad instalada de forma acelerada, encontrando en el sector no bancario soluciones técnicas que evalúan la productividad de los activos y no solamente la solvencia histórica de la empresa.

“Nosotros estamos en la última milla, o sea, nosotros somos los que trabajamos con todas las pymes que se involucran en todos estos procesos. El gobierno federal con el Plan México y la participación del sector energético de 5.6 billones de dólares va a generar necesidad de crédito; por ese lado vemos una oportunidad y estamos listos para participar, además de que nos complementamos perfectamente con la banca tradicional para seguir siendo el facilitador económico de México”, afirmó Javier Garza, presidente Nacional de Asofom.

Por su parte, la proyección de colocación de la AMSOFAC para 2026 sitúa el grueso del financiamiento en rubros de automotriz y maquinaria, con un estimado de 35 mil millones de pesos. De este capital, aproximadamente 21 mil millones de pesos se destinarán al sector automotriz, con un enfoque prioritario en la adquisición de flotillas y vehículos utilitarios para fortalecer las redes de logística y distribución.

Los 14 mil millones de pesos restantes se orientarán a la modernización de maquinaria en los sectores de construcción, agroindustria y manufactura. Alberto Martínez precisó que la estrategia de las arrendadoras no se basa exclusivamente en la competencia por tasas de interés, sino en un modelo de atención especializado que entiende el ciclo de vida del activo y su valor residual, permitiendo que las pymes obtengan respuestas en días en lugar de semanas.

La celebración del Mundial de Fútbol de 2026 se identifica como un acelerador económico de corto plazo que beneficia directamente a los sectores de transporte e infraestructura. Las empresas de estos ramos requieren invertir en la expansión de su flota y en la mejora de sus capacidades operativas antes de que inicie la ventana del evento, lo que posiciona al financiamiento productivo como una herramienta estratégica de competitividad estructural.

Para que este impulso no sea temporal, los directivos señalaron que México debe simplificar los permisos de operación y reducir la complejidad administrativa en el comercio exterior, permitiendo que la inversión privada se ejecute con mayor rapidez para que la capacidad instalada generada permanezca activa más allá del término del torneo deportivo.

La incertidumbre empresarial, derivada de la volatilidad en el clima de negocios, modificó el perfil de las solicitudes de crédito. Actualmente, el financiamiento se orienta hacia la eficiencia, la renovación y la mejora tecnológica, evitando las expansiones que no cuenten con una base de demanda asegurada.

Los empresarios adoptaron una mayor disciplina financiera, buscando créditos que les permitan reducir costos operativos o tecnificar procesos de manufactura. En este entorno, las financieras especializadas ofrecen esquemas de arrendamiento puro y salesback, los cuales permiten a las organizaciones obtener liquidez a partir de sus propios activos para reinvertir en capital de trabajo sin incrementar excesivamente su nivel de endeudamiento bancario tradicional.

Especialización regional y el impacto del T-MEC

El sector de las Sofomes administra actualmente una masa de crédito de 160 mil millones de pesos, enfrentando el reto de crecer en un mercado donde la penetración financiera ya es significativa. Javier Garza explicó que la especialización regional es la clave para alcanzar las metas de 2026, adaptando los productos financieros a las vocaciones económicas de cada zona del país.

En el noroeste de México, los productos más demandados se relacionan con las actividades agrícolas y acuícolas, enfocándose en el financiamiento de maquinaria pesada. En la zona norte y el centro, predomina el crédito pyme para la industria manufacturera, la cual requiere constantes inyecciones de capital para cumplir con los estándares de entrega de las cadenas de suministro norteamericanas.

La revisión del T-MEC en el segundo semestre del año representa el principal factor de riesgo para la confianza del inversionista. La volatilidad en torno a la regulación del acero y el aluminio ha generado pausas temporales en ciertos proyectos industriales; sin embargo, la directiva de la asociación sostiene que la integración productiva regional es lo suficientemente profunda para que el tratado mantenga su vigencia operativa.

Jorge Avante señaló que en cuanto se despejen las dudas sobre la renovación del acuerdo comercial, la demanda de crédito experimentará un crecimiento acelerado por el efecto de rebote en los pedidos industriales. Las Sofomes se preparan para este escenario mediante la creación de más de 3,000 productos financieros registrados ante las autoridades, diseñados para ofrecer flexibilidad ante cambios súbitos en la demanda de los clientes.

Para facilitar este flujo de recursos, la Asofom mantiene una relación técnica con instituciones de banca de desarrollo de segundo piso, como FIRA, de Banco de México (Banxico) para canalizar fondos hacia el sector agropecuario.

La labor de la asociación consiste en preparar a los asociados regionales para que cumplan con los estándares de gestión de riesgo y transparencia requeridos para acceder a estas líneas de crédito directas. Además, a partir del 11 de marzo se iniciarán encuentros regionales en ciudades como Monterrey para conectar a los empresarios con los directivos de las financieras, buscando diagnosticar las necesidades específicas de financiamiento en cada entidad federativa y ajustar las ofertas de capital en consecuencia.

Institucionalización, cumplimiento y la frontera tecnológica

El crecimiento proyectado para 2026 está condicionado al cumplimiento estricto de los estándares internacionales de Prevención de Lavado de Dinero (PLD) y combate al financiamiento del terrorismo.

La directiva de la Asofom detalló que durante este año se implementará un programa intensivo de capacitación para ajustar las matrices de riesgo de los asociados y mejorar la identificación de beneficiarios finales. El uso sistemático de las listas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la adopción de manuales de mejores prácticas internacionales son procesos obligatorios para asegurar que el sector mantenga el acceso a líneas de fondeo de bancos locales y extranjeros. Esta institucionalización busca diferenciar a las 250 Sofomes asociadas del resto de las entidades no reguladas en el país.

En el ámbito de la sostenibilidad, el sector ha integrado criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en sus modelos de evaluación crediticia. Mediante convenios con la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), las entidades financieras reciben capacitación subsidiada para adoptar protocolos de financiamiento con impacto social medible.

Esta tendencia no se considera una opción comercial, es un requisito técnico para acceder a mercados de capital globales que hoy priorizan proyectos con bajo impacto ambiental y alta responsabilidad social. La asociación lidera estos esfuerzos para que los asociados regionales puedan transitar hacia modelos de negocio que cumplan con estas exigencias internacionales de transparencia.

Señaló además que la digitalización y la inteligencia artificial (IA) constituyen el núcleo de la mejora continua del sector financiero no bancario. La asociación utiliza herramientas de blockchain para garantizar la inalterabilidad de la información financiera y fortalecer la ciberseguridad en las transacciones.

Jorge Avante destacó que la integración de bases de datos compartidas entre los socios permite prevenir fraudes por suplantación de identidad y detectar garantías inexistentes de manera oportuna. Al sumar la IA al análisis de estas estadísticas, las Sofomes pueden predecir comportamientos de pago con mayor precisión, lo que reduce el índice de morosidad y permite ofrecer mejores condiciones de financiamiento a los clientes con negocios sanos y operativos.

La convención anual que se celebrará en agosto en Cancún, Quintana Roo, será el foro donde se discuta el legado de 20 años de la figura de la Sofome y su ruta tecnológica hacia el futuro. De acuerdo con el presidente de la Asofom, el evento facilitará sesiones de vinculación directa con fondeadores nacionales e internacionales para asegurar que el sector cuente con el capital necesario para cumplir sus metas de colocación.

La capacidad de sindicar créditos entre varias entidades financieras afiliadas permite que la asociación atienda proyectos de gran escala, evitando la concentración de riesgos y asegurando que las pymes mexicanas cuenten con un soporte financiero ágil y tecnificado para enfrentar los retos de 2026.

“La digitalización y la tecnología forman parte importante de la mejora continua de nuestros socios para ser más eficientes. Estamos tratando de juntar nuestras bases de datos y sumarles inteligencia artificial para que nos den estadísticas precisas que ayuden a identificar garantías y prevenir fraudes, asegurando que el crédito llegue a negocios sanos, productivos y con origen de pago verificado”, concluyó Jorge Avante.