Colaboraciones locales y expansión de puntos de venta refuerzan la presencia de Swatch

La estrategia combina ediciones inspiradas en nuestro mercado, una red de boutiques y joyerías en crecimiento, junto a un enfoque en experiencia para capitalizar la madurez del consumidor y ampliar la base de usuarios de relojería suiza.

Por Rocio Novoa Valdebenito

La presencia de la relojería de lujo en México avanza en una consolidación marcada por un consumidor más informado, una mayor sofisticación en la demanda y un entorno comercial que exige experiencias diferenciadas. En ese contexto, Swatch Group ha reforzado su operación local a partir de colaboraciones específicas para el mercado mexicano y una expansión gradual de sus puntos de venta.

“México se está convirtiendo en un mercado con un claro potencial”, señaló Edgar Embriz Ruiz, CEO del grupo en el país al explicar que el país dejó de ser solo una plaza en desarrollo para convertirse en una referencia estratégica dentro del portafolio global de la compañía.

Uno de los ejes centrales ha sido la adaptación del producto al gusto local. El directivo destacó el desarrollo de ediciones inspiradas en tradiciones mexicanas como las colecciones alusivas al Día de Muertos, que nacieron como una iniciativa exclusiva para el país y posteriormente escalaron a otros mercados globales.

Portafolio segmentado y eficiencia operativa

La estrategia local se apoya en una arquitectura de marcas organizada por segmentos de precio, estilo y personalidad. “Si pongo las marcas del grupo en pirámide, en todas hay una diferenciación por segmento de precio y por ADN”, afirmó Embriz Ruiz, al describir un portafolio que va desde propuestas de acceso hasta la alta relojería mecánica. Este ordenamiento permite que las marcas se complementen entre sí y evita la competencia interna.

“Lo que buscamos es que el cliente tenga opciones y elija no solo por precio, sino por diseño, materiales, tecnología y complicaciones”, señaló. Detrás de esta diversidad, la operación se sostiene en sinergias logísticas centralizadas. “Hay un solo warehouse y una sola logística que da servicio a todas las marcas”, explicó el CEO.

Aunque cada pieza requiere distintos niveles de cuidado y seguridad, el estándar es uniforme para garantizar entregas en tiempo y forma desde Suiza hasta México. La eficiencia operativa, añadió, es clave para que la complejidad del modelo multimarcas no se traduzca en fricciones para el mercado ni en pérdida de valor del producto final.

Retail físico, e-commerce y experiencia

La expansión de puntos de venta ha sido otro componente central de la estrategia. El grupo opera tanto boutiques propias como con presencia en joyerías tradicionales, cadenas especializadas y tiendas departamentales, con un foco claro en la experiencia del cliente.

En paralelo, el e-commerce ha ganado relevancia como canal de consulta y comparación. “En México la gente verifica y compara en digital, pero le gusta ir a la tienda a comprar cuando es una pieza de valor”, explicó Embriz Ruiz. La decisión, dijo, suele iniciar en plataformas digitales y cerrarse en el punto de venta físico.

“Tocar la pieza, recibir asesoría y entender los materiales y las complicaciones es parte del valor”, agregó, respecto a un panorama donde el comercio electrónico y el retail físico no compiten, sino que se complementan dentro del proceso de compra.

Además, en un entorno donde los smartwatches tienen una alta penetración, el grupo mantiene su apuesta por la relojería mecánica tradicional. “Todos los relojes mecánicos se arman a mano a través de un relojero”, subrayó el CEO, destacando el peso de la experticia artesanal.

Lejos de desplazar al reloj tradicional, el consumo digital ha ampliado la base de usuarios. “Hay gente que entre semana usa un reloj tradicional y el fin de semana un smartwatch”, explicó. Ese uso híbrido ha abierto la puerta a nuevas generaciones que comienzan con dispositivos inteligentes y luego migran hacia piezas mecánicas.

“Muchos entran por una marca de acceso y van subiendo”, señaló Embriz Ruiz, al destacar que el portafolio del grupo permite acompañar ese recorrido.

De cara a los próximos años, la visión apunta a ampliar la base de usuarios sin alterar la identidad de las marcas. “Lo que buscamos es llevar la relojería suiza a más manos, a más muñecas y a más usuarios”, afirmó el directivo.

Y agregó que “el mejor reloj es el que te gusta, el que te pruebas y con el que conectas”. Para el grupo, el crecimiento pasa por combinar producto local, experiencia y una red de distribución capaz de responder a un consumidor cada vez más exigente.

Tags: