La eficiencia como vía para democratizar la salud privada

Reducir estructuras administrativas, invertir en inteligencia artificial, eliminar desperdicios operativos y acceder a financiamiento más competitivo forman parte del modelo con el que Hospitales MAC busca ampliar el acceso a la atención. Para Miguel Khoury, una gestión más eficiente permite contener costos sin comprometer la calidad del servicio.

Por Rocío Novoa Valdebenito

Una misma recepcionista puede atender el lobby, el laboratorio y el área de rayos X. Un director general que no tiene asistente. Y cada 40 segundos, un tablero que actualiza en tiempo real lo que ocurre en los 25 hospitales de la red. Detrás de decisiones como éstas hay una misma filosofía: eliminar ineficiencias para reducir costos y ampliar el acceso a la atención médica privada.

Para Miguel Khoury Siman, fundador, presidente y director general de Hospitales MAC, la democratización de la salud no depende solo de construir más hospitales, sino de administrarlos mejor. Esa convicción ha guiado el crecimiento de una empresa que, en menos de dos décadas, pasó de un solo hospital en Celaya a convertirse en la cadena con mayor presencia geográfica en México, con 25 unidades en operación y tres más en construcción.

Nosotros rompimos con el paradigma que lo bueno tenía que ser caro. Eso fue lo que nos ha convertido en una cadena con alto crecimiento. Fuimos disruptores en el tema de salud y queremos hacerlo cada vez más. No estamos conformes, queremos todavía que la salud baje de costo”, es la apuesta, que atraviesa desde el diseño arquitectónico de los hospitales hasta la inteligencia artificial, el modelo de financiamiento y la expansión de la compañía.

Optimización que arranca antes de atender al paciente

A partir de una lógica donde la optimización arranca antes de que cualquier usuario llegue a atenderse, Hospitales MAC impulsa Transforma, un proyecto tecnológico que ya supera los 15 millones de dólares de inversión y que busca integrar procesos administrativos, compras, inventarios, facturación, expedientes clínicos e inteligencia artificial en una sola plataforma, permitiendo tomar mejores decisiones en tiempo real.

“Cada 40 segundos se me actualizan aquí en mi oficina los indicadores. Con esto los costos tienen que bajar”, señala mientras muestra un tablero desarrollado internamente y alcanza a concentrar información de las 25 unidades con más de 700 indicadores relacionados con finanzas, recursos humanos, calidad clínica, riesgos, cumplimiento normativo, productividad y seguridad del paciente.

La inteligencia artificial constituye el siguiente paso de esa estrategia. La empresa trabaja para que el sistema pueda anticipar el deterioro clínico de un paciente incluso antes de que sea evidente para el personal médico, además de optimizar la administración de insumos hospitalarios, uno de los mayores retos para una red de esta dimensión.

“En un hospital no te puede faltar nada y tienes muchas cosas que te caducan. Ese es dinero que tiras a la basura. Si con este sistema podemos nivelar nuestros hospitales y mover lo que aquí se vende poco hacia donde se necesita más, vamos a gastar menos en pérdidas, mermas y caducos. Y si compramos mejor, va para el paciente”, dice Khoury, para quien la eficiencia tiene sentido si se refleja en el costo y la calidad del servicio.

El directivo asegura que “no queremos aumentar nuestro porcentaje de utilidad. Buscamos que seamos más accesibles para la gente. Una vez que estamos contentos con lo que debemos ganar, lo demás va para beneficio de nuestros pacientes”.

Crecer para ampliar el acceso a la salud

La estrategia de Hospitales MAC también se refleja en la forma en que financia su crecimiento. Cada nuevo hospital atraviesa un periodo de entre dos y tres años de pérdidas operativas antes de alcanzar su madurez, un proceso que hoy es sostenido por las unidades consolidadas. “Como estamos creciendo tan rápido, siempre tenemos hospitales que pierden dinero, pero esperamos que muy pronto se conviertan en motores para los que siguen”, explica.

Ese modelo ha permitido mantener una expansión constante apoyada en financiamiento bancario, emisiones bursátiles y fondos internacionales. Por eso, la relación con inversionistas debe construirse sobre una visión compartida del negocio hospitalario. Miguel Khoury revela que “he tratado de que entiendan que tenemos que tener una operación y una administración centrada en el paciente. Si no hacemos bien el cuidado del paciente, no podemos hacer bien nada. Tengo que darle mantenimiento preventivo a los aparatos, aunque cueste. Tengo que tener las instalaciones limpias, aunque cueste. Hay que ir orientando a los inversionistas porque el negocio de la salud es diferente”.

Así la democratización, asegura, no se mide únicamente por el crecimiento de la infraestructura, sino “por número de pacientes atendidos. Este año queremos atender un millón de pacientes entre los 25 hospitales”, un objetivo que cobra relevancia considerando que alrededor del 60% de los usuarios paga directamente de su bolsillo, mientras que el resto corresponde a aseguradoras, convenios empresariales o instituciones públicas.

“A diferencia de las grandes marcas, donde casi todos los pacientes son de aseguradora, en nuestros hospitales es al revés”, una realidad que demuestra que existe un amplio espacio para que la salud privada complemente la capacidad del sistema público.

En esa línea, propone aprovechar la infraestructura hospitalaria disponible durante los fines de semana para reducir el rezago quirúrgico, uno de los más grandes y graves problemas de la región a nivel salud. “Los hospitales privados tienen espacio sábados y domingos. En lugar de seguir construyendo hospitales, el gobierno debería ocupar esta capacidad. Podríamos hacer decenas de cirugías por quirófano a un precio mucho más barato de lo que incluso les cuesta en sus propias instalaciones. Son modelos que ya existen en otras partes del mundo”, destacó Khoury.

Luego de eso, el siguiente paso para sostener el crecimiento será financiero. “Para 2030 queremos hacer un IPO en Estados Unidos. Con eso tendríamos oportunidad de tener financiamiento mucho más barato y mucha más inversión privada. Así podríamos llegar a tener 50 o 60 hospitales en el país”, adelanta.

Con tantos ojos e inversionistas involucrados, puede pasar que la visión del fundador vaya desdibujándose, algo que en Hospitales MAC se cuida. “Busco cuidar el dinero y atender bien al paciente. Que si alguien llega y pregunta dónde está el baño, que lo lleven. No le digas ‘allá es’… Eso es lo que hace un fundador. Y si se trata de una inversión, no compras lo más bonito; compras lo que más rentabilidad tiene para el negocio”.

Porque, concluye, ninguna innovación tecnológica, estructura financiera o plan de expansión tendría sentido si no logra traducirse en una mejor atención para quienes finalmente dan razón de ser al sistema: los pacientes.