Déficit fiscal y revisión del T-MEC limitan economía nacional: HSBC

HSBC México determinó que la economía nacional enfrenta un segundo semestre complejo. Las presiones derivan de un deterioro en las finanzas públicas y el reciente inicio de las revisiones comerciales con Estados Unidos.

La decisión estadounidense de no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a largo plazo condiciona el desarrollo productivo. El acuerdo enfrentará revisiones anuales, un esquema que prolonga la incertidumbre operativa y frena los flujos de capital.

“Una revisión abierta y recurrente tiende a prolongar la incertidumbre para las empresas, lo que favorece una postura prudente en inversión”, explicó José Carlos Sánchez, economista en jefe de HSBC México.

En el ámbito local, el balance gubernamental proyecta déficits más amplios ante el riesgo de menores ingresos y un gasto rígido. La presentación del Paquete Económico 2027, programada para el 8 de septiembre, representará una prueba crítica para la viabilidad financiera del país.

Este escenario de fragilidad fiscal coincide con una debilidad estructural de la economía. La institución bancaria mantiene su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en apenas 1.0 por ciento para el cierre de 2026.

“Observamos que reformas y cambios de política, como los asociados a la reforma judicial, podrían estar afectando el sentimiento empresarial”, detalló el análisis respecto a la ausencia de inversión privada y consumo interno.

Exportaciones, el salvavidas

Para compensar esta inactividad interna, el país depende de un auge exportador altamente concentrado en el sector tecnológico. Las ventas al exterior de dispositivos procesadores de datos crecieron 170% anual hasta mayo de 2026, aportando un valor superior a los 82,000 millones de dólares.

A pesar de este empuje externo, la estabilidad de precios enfrenta presiones estructurales de fondo. La inflación general tocó un nivel mínimo de 3.10% en la primera quincena de julio, pero se proyecta un repunte superior a 4% al concluir el año.

“El alivio de mayo y junio fue temporal y estuvo liderado por menores precios de alimentos frescos. Hacia delante, el balance de riesgos del subyacente sigue sesgado al alza”, advirtió Sánchez en su reporte.

Las presiones de costos provenientes del mercado laboral, impulsadas por aumentos salariales y la eventual reducción de la jornada en 2027, impactarán al consumidor. En consecuencia, el Banco de México mantendrá su tasa de política monetaria estancada en 6.5% durante 2026 y 2027, anulando la posibilidad de recortes a corto plazo.

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