Electromovilidad es el futuro y México atrae producción eléctrica de KIA

El Metro de la Ciudad de México fue diseñado para operar hasta los 32 grados centígrados. Hoy alcanza los 45. Con ese dato, el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, explicó por qué la electromovilidad ya no es una opción de largo plazo, ahora es una urgencia inmediata.

El funcionario habló así durante el anuncio de una inversión de 649 millones de dólares de Kia para fabricar en México su segundo vehículo eléctrico, el EV3, a partir del 4 de agosto en Pesquería, Nuevo León.

“Basta con que prendas la televisión para que veas que en París hoy están a 41 grados centígrados”, señaló Ebrard, quien comparó las temperaturas europeas actuales con las de Villahermosa, Tamaulipas.

Para el secretario, el calentamiento global y el agotamiento de las reservas petroleras son las dos fuerzas que empujan al mundo, y a México, hacia los vehículos eléctricos, sin marcha atrás.

Una ventana que se abre justo ahora

Estados Unidos eliminó recientemente los subsidios a la compra de autos eléctricos, lo que ha desacelerado la transición en ese mercado. Para Ebrard, eso es una oportunidad inigualable.

“Eso es temporal, el destino de la movilidad va a ir hacia electromovilidad”, afirmó, apostando a que México capitalice el terreno mientras el resto del mundo hace una pausa.

La apuesta no se limita al ensamblaje del vehículo. El verdadero objetivo, dijo el secretario, es que México deje de ser solo comprador de tecnología y empiece a fabricarla.

Un auto eléctrico moderno es, según Ebrard, básicamente una computadora con ruedas: pantallas, semiconductores y baterías, cada vez con mayor peso frente al motor tradicional.

“¿Qué hacemos de semiconductores, electrónicas, pantallas y baterías? No estábamos haciendo más que muy poco”, reconoció el secretario ante empresarios y medios de comunicación.

Por eso, dijo, el gobierno trabaja ya con KIA y con la coreana LG para producir en México estos componentes, subiendo lo que llamó el grado de complejidad de la manufactura nacional, del nivel 5, el más básico, hacia el 1, el más complejo.

Ebrard usó la industria de autopartes como referencia de lo que puede lograrse, México casi no fabricaba piezas para autos hace tres décadas, hoy surte 42% de todas las autopartes que consume Estados Unidos.

“¿Cuánto tiempo te tomó? 30 años. Pero un día empezaron. Nosotros estamos empezando ahorita”, dijo el funcionario, marcando el inicio de un proceso similar en electrónica y baterías.

El camino a la electromovilidad

El EV3 de KIA se suma a un tablero de proyectos de electromovilidad que el gobierno mexicano ya tiene en marcha. Entre ellos, el Taruk, un autobús eléctrico en fase de pruebas que operará en Chetumal, y Olinia, el vehículo eléctrico presentado previamente por la presidenta Claudia Sheinbaum.

A esto se suma la infraestructura de carga, que Kia ya ofrece a sus clientes en Monterrey y Guadalajara, y que próximamente llegará a la Ciudad de México.

“Esto va a crecer, crecer y crecer”, sostuvo Ebrard.

Con 500 empleos inmediatos y hasta 1,500 para 2030, la planta de Kia en Pesquería, certificada como la número uno de toda América por productividad y sustentabilidad, se convierte en la pieza más reciente de un rompecabezas que México arma con calma, pero sin pausa.

El reloj climático corre más rápido que la burocracia. Y por primera vez, parece que México decidió no llegar tarde.

Entérate de las noticias más importantes del mundo de la política y negocios en nuestro newsletter de Linkedin

¿Quieres enterarte de las últimas noticias? Da click aquí