La 4T cumple el sueño de Peña Nieto, una alianza entre Pemex y Petrobras

La alianza se concreta en un momento en que Petrobras es la empresa más valiosa de América Latina con 104 mil 970 millones de dólares. Mientras que la marca Pemex fue valorada en 3 mil millones de dólares y está sumida en deudas con sus proveedores

Por Enrique Hernández

Claudia Sheinbaum Pardo cerró una alianza entre Pemex y Petrobras. Ese sueño inició en 2012, cuando Enrique Peña Nieto, expresidente de México, se inspiró en las leyes energéticas brasileñas para que Pemex siguiera el exitoso modelo de negocios de Petrobras, hoy la empresa latinoamericana más valiosa en la Bolsa de Valores de Nueva York.

“Pemex podrá copiar el modelo de Petrobras, una empresa que a partir del cambio estructural, le permitió, con la participación del sector privado, ser una empresa más competitiva y más grande”, dijo Enrique Peña Nieto, que siendo presidente electo de México, le solicitó asesoría a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

El apoyo pedido por el mandatario mexicano a la presidenta de Brasil fue para “conocer a mayor profundidad” la reforma que transformó a Petrobras, porque “es un modelo que inspira y lo queremos hacer en México”.

El político mexicano, —que vive en el retiro entre República Dominicana y España—,  anunció una alianza de Pemex y Petrobras en medio de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión Europea a principios de 2013 en Chile.

La alianza buscaba el intercambio de tecnologías y el desarrollo de programas compartidos entre Pemex y Petrobras, dijo el mandatario mexicano después de que sostuvo una reunión con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

“Acordamos establecer o explorar alternativas de eventuales alianzas estratégicas entre Pemex y Petrobras, las dos empresas nacionales que me parece que tienen oportunidad de explorar posibles alianzas para distintos propósitos: intercambio de tecnología, desarrollo de proyectos compartidos”, declaró el expresidente de México.

México hizo una reforma energética parecida y semejante a la aprobada por el gobierno de Brasil para reflotar a Petróleos Mexicanos.

Pero la transformación de Pemex nunca se dio, porque se le agotó el tiempo al líder del PRI, un partido político que estuvo 70 años en el poder ininterrumpidamente en México.

Todo quedó en buenos deseos y las leyes fueron modificadas por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el mandatario emergido de las filas de la izquierda mexicana y quien estuvo en contra de la apertura petrolera a los privados.

En 2018, la marca Pemex valía 8 mil 477 millones de dólares, mientras que el valor de Petrobras era de 5 mil 579 millones de dólares.

AMLO, como es conocido el fundador de Morena y exjefe de gobierno de la Ciudad de México, frenó, paró y detuvo toda la inversión en la extracción de petróleo del Golfo de México.

El político de izquierda también prohibió el fracking, una técnica en la que se fractura la tierra para extraer el gas natural en regiones donde se han encontrado yacimientos petrolíferos.

La industria petrolera durante los sexenios de Andrés Manuel López y ahora con Claudia Sheinbaum clama por reglas claras para invertir en yacimientos petroleros, que fueron licitados y entregados a empresas privadas durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Hoy la presidenta de la República cerró el sueño para que Petrobras y Pemex hagan negocios en la exploración y extracción de petróleo en el Golfo de México, así como la construcción de una o varias (plantas) de producción de bioetanol.

“Me lo propuso en la llamada telefónica que tuvimos: ¿Por qué no hacemos una alianza?”, afirmó la presidenta de México el 24 de marzo, quien sostuvo una conversación con Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de la República Federativa de Brasil.

“Petrobras se ha especializado mucho en aguas profundas, entonces me propuso que por qué no hacíamos una alianza con Pemex, no lo hemos decidido”, apuntó.

“Viene la directora de Petrobras ahora en abril a ver al director de Pemex, a la Secretaría de Energía, la voy a recibir, para ver exactamente la propuesta que tiene”, añadió Claudia Sheinbaum Pardo.

Un mes después, Claudia Sheinbaum se reunió con Magda Chambriard, directora de Petrobras, para abordar esquemas de coordinación y colaboración en materia petrolera.

“Me reuní con directivos de Petrobras, encabezados por su presidenta Magda Chambriard, para establecer una colaboración con Pemex en exploración, producción y transformación de petróleo, así como en producción de biodiésel”.

Esa alianza se concreta por todo el poder que tiene hoy la petrolera brasileña, que es la empresa más valiosa de América Latina con un valor de 104 mil 97 millones de dólares. Mientras que la marca Pemex fue valorada en 3 mil millones de dólares y está sumida en deudas con sus proveedores.

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