Nvidia incluye a China en su proyección de 200,000 millones de dólares para el mercado de CPUs

El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, confirmó de manera oficial en Taipei que la proyección corporativa de un mercado potencial de 200,000 millones de dólares para unidades centrales de procesamiento (CPUs) contempla la integración comercial de China.

Este anuncio ocurre en un contexto de persistentes tensiones tecnológicas entre Washington y Beijing, señalando que la multinacional aún proyecta una demanda estructural de largo plazo en el territorio asiático. Las CPUs han cobrado un rol protagónico debido a la transición global hacia la inteligencia artificial de agentes (agentic AI), sistemas capaces de ejecutar funciones autónomas que expanden el requerimiento de hardware más allá de las unidades de procesamiento gráfico (GPUs) utilizadas tradicionalmente para entrenar grandes modelos de lenguaje.

La declaración tuvo lugar tras el arribo del directivo al aeropuerto Songshan de Taipei con motivo de la feria tecnológica Computex, donde detalló que las nuevas unidades de procesamiento central denominadas Vera abren el acceso a este nuevo segmento de negocio.

El movimiento busca dar certeza a los mercados respecto a la capacidad de Nvidia de sostener su crecimiento exponencial mediante la diversificación de su cartera de clientes, respaldando la meta global de alcanzar 1 billón de dólares en ventas estimadas para sus chips de inteligencia artificial insignia. Como parte de esta evolución arquitectónica, la firma incrementará la producción de su plataforma Vera Rubin, la cual unifica la CPU Vera con las GPUs de arquitectura Rubin, anticipando una intensa actividad manufacturera para el ecosistema de proveedores durante la segunda mitad del año.

En el plano geopolítico, las operaciones de la firma enfrentan retos de aprobación regulatoria interna. Aunque Nvidia cuenta con las licencias gubernamentales de Estados Unidos para comercializar su chip H200 —el segundo más potente de su catálogo de IA—, las autoridades de China no han emitido los permisos correspondientes, impulsando en su lugar el desarrollo de proveedores locales de semiconductores.

Pese a que el gobierno estadounidense autorizó el despacho a cerca de 10 empresas chinas, Huang reconoció que no se ha concretado ninguna entrega física hasta el momento, tras las recientes cumbres bilaterales entre el presidente Donald Trump y su homólogo Xi Jinping en Beijing, donde participó como parte de la delegación de negocios norteamericana. Al respecto, el directivo enfatizó que el mercado chino sigue siendo estratégico debido a su volumen y relevancia global.

Por otra parte, la dinámica de suministro en Taiwán se intensifica luego de que su competidor directo, AMD, anunciara una inversión superior a los 10,000 millones de dólares en el sector local de inteligencia artificial. Ante esto, Huang puntualizó que Nvidia mantiene un esquema de inversión y soporte histórico con sus socios locales que supera dicha cuantía, confirmando reuniones inmediatas con la firma TSMC, el fabricante por contrato de semiconductores más grande del mundo.

Paralelamente, la corporación fijó postura frente a las investigaciones de la fiscalía taiwanesa sobre la exportación ilegal de servidores de alta gama de la marca Super Micro con componentes de Nvidia sujetos a restricciones de seguridad, ante lo cual el ejecutivo demandó a sus aliados comerciales un cumplimiento regulatorio riguroso para evitar desvíos tecnológicos hacia mercados bloqueados.