Moody’s Local México cambia la perspectiva de Grupo Elektra de negativa a estable.

En un movimiento que aporta certidumbre al perfil financiero de la emisora, Moody’s Local México ha afirmado la calificación de emisor de largo plazo de Grupo Elektra en A+.mx, modificando su perspectiva de negativa a estable.

Esta decisión, comunicada formalmente este 27 de marzo de 2026, se extiende a las emisiones de certificados bursátiles ELEKTRA 23L, 23-2L, 25 y 25-2, así como a su programa de deuda de corto plazo calificado en ML A-1.mx.

El fundamento principal de este ajuste es el acuerdo alcanzado con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para finalizar los litigios relacionados con el Impuesto sobre la Renta (ISR), lo que elimina un factor crítico de riesgo jurídico y financiero para la organización.

El esquema de liquidación pactado con la autoridad tributaria contempla un monto total de MXN 24,959 millones más intereses. Este proceso inició con un pago desembolsado en enero de 2026 por MXN 6,476 millones, seguido de un calendario de 18 parcialidades que comenzaron en febrero del presente año.

La agencia calificadora estima que la compañía posee la solvencia necesaria para afrontar estos compromisos, respaldada por niveles de caja e inversiones en el segmento comercial que sumaron MXN 27,784 millones al cierre de 2025. Asimismo, el desempeño operativo mostrado el año anterior, con un EBITDA de MXN 13,345 millones, junto con la monetización de activos no estratégicos y la recepción de dividendos de sus brazos financieros, proporciona el flujo de efectivo requerido para cumplir con el programa de pagos sin comprometer la continuidad del negocio.

Al cierre de 2025, la infraestructura de Grupo Elektra se mantiene como una de las más robustas de la región, con 6,110 puntos de contacto distribuidos en México, Centroamérica y Estados Unidos, y una plantilla superior a los 60,000 colaboradores. No obstante, la calificación también incorpora retos vigentes, como el incremento en el Índice de Morosidad, que se situó en 6.6% al finalizar el ejercicio previo, y la necesidad de continuar fortaleciendo las prácticas de gobierno corporativo. La estabilidad futura de la nota crediticia dependerá de que el cumplimiento de las obligaciones fiscales no eleve el apalancamiento del segmento comercial por encima de 4.50x de manera consistente ni debilite la liquidez operativa frente a la volatilidad del mercado de consumo en este 2026.