La OMC advierte sobre una transformación irreversible y la crisis más severa del comercio mundial en 80 años

En el marco de la inauguración de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) este 27 de marzo de 2026, la directora general del organismo, Ngozi Okonjo-Iweala, afirmó que el sistema multilateral de comercio atraviesa una transformación irreversible.

“El sistema del comercio mundial está experimentando sus peores perturbaciones en 80 años”, declaró Ngozi Okonjo

Durante su intervención en Ginebra, la funcionaria advirtió que el intercambio internacional enfrenta su periodo más crítico en ocho décadas, señalando que el modelo global tal como se conocía ha dejado de existir. A pesar de este panorama de incertidumbre derivado de conflictos en Oriente Medio y la presión de aranceles impuestos por economías como la de Estados Unidos, se destacó que el 72% del comercio mundial todavía se rige bajo las normativas de la organización, lo que subraya la persistente relevancia de un marco regulatorio común.

La crisis actual se ve agravada por fallas estructurales internas, entre las que destaca la parálisis del Órgano de Solución de Controversias y una preocupante falta de transparencia por parte de los Estados miembros. Según los datos presentados, para el ciclo de 2025, únicamente 64 países han cumplido con la notificación obligatoria de sus subsidios, mientras que 102 naciones mantienen omisiones en sus informes.

Esta falta de rendición de cuentas alimenta la desconfianza y las sospechas de prácticas desleales, dificultando la creación de consensos necesarios para implementar reformas profundas. No obstante, el organismo identificó oportunidades de crecimiento en sectores emergentes, específicamente en el comercio vinculado a la inteligencia artificial, el cual ofrece perspectivas positivas para la dinamización de la economía digital en los próximos años.

Desde la consolidación de la OMC en 1995, el sistema no había enfrentado un debilitamiento del multilateralismo de esta magnitud. La transición hacia una nueva arquitectura comercial exige que los países impulsen reformas que respondan a los desafíos de la deslocalización y las disputas arancelarias.

En este marzo de 2026, la advertencia de Okonjo-Iweala resuena como un llamado a la urgencia para restaurar la operatividad de los mecanismos de arbitraje y formalizar la transparencia en las políticas estatales, factores indispensables para evitar una fragmentación permanente que afecte la estabilidad del suministro global y el crecimiento económico de las naciones en desarrollo.