Fondos de inversión en México alcanzan récord de 5 billones de pesos: AMIB
- Poder México
- marzo 14, 2026
- Inversiones
- AMIB, México
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Los fondos de inversión en México alcanzaron un monto histórico de activos bajo administración por 5 billones 28,000 millones de pesos. Este hito financiero representó la consolidación de un sector que logró duplicar su valor en un periodo de cinco años, operando bajo un marco de transformaciones regulatorias y operativas profundas, aseguró Álvaro García Pimentel, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB).
Este crecimiento se fundamentó en una estrategia de educación financiera y en ajustes en la arquitectura de distribución de las instituciones financieras, dijo el directivo en una reunión con medios de comunicación. Añadió que la gestión profesional de las sociedades de inversión permitió que estos instrumentos ganaran preferencia frente a otras opciones más agresivas o menos estables.
“Llegar a donde estamos llegando es un gran logro de negociaciones, de cambios regulatorios, de negociaciones dentro de las instituciones financieras donde se distribuyen y donde se operan estos fondos de inversión”, afirmó García Pimentel.
Agregó que el dinamismo del sector responde a un esfuerzo técnico de las operadoras por fortalecer su estructura de capital y por mantener una disciplina operativa que garantice la seguridad de los recursos de terceros en un entorno de competencia creciente.
El crecimiento del 100% en los activos bajo administración entre el cierre de 2020 y el primer bimestre de 2026 expuso una brecha estadística significativa respecto al desempeño del Producto Interno Bruto (PIB). Mientras los fondos de inversión pasaron de 2.5 billones de pesos a superar los 5 billones en poco más de cinco años, la economía nacional registró un avance acumulado menor al 6% en el mismo periodo.
Cabe señalar que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que, con cifras preliminares, el PIB nacional avanzó a penas 0.8% real anual en 2025.
Esta disparidad indicó que el sector financiero bursátil opera con una dinámica de expansión que no guarda proporción directa con el ritmo de crecimiento de la actividad productiva general del país.
La evolución de estos activos reflejó que el capital financiero encontró mecanismos de reproducción y acumulación eficientes a pesar del entorno macroeconómico inerte. Las operadoras de fondos se presentan actualmente como entidades fortalecidas que utilizan la ortodoxia financiera para gestionar el dinero de los inversionistas.
Añadió que el aumento en la captación de recursos es el resultado de un trabajo de posicionamiento de productos financieros que ofrecen mayor estabilidad y congruencia en las inversiones.
García Pimentel destacó que el esfuerzo de educación financiera y la publicidad de los productos bursátiles permitieron ir por cada uno de los clientes de manera individual. Este proceso se califica como una tarea de gran magnitud por parte de las instituciones afiliadas a la AMIB y de la Comisión Ejecutiva de Fondos de Inversión.
De acuerdo con el presidente de la AMBI, el resultado es una industria que crece a tasas de doble dígito anual mientras los indicadores económicos tradicionales muestran un avance marginal.
Expansión del ahorro financiero frente al estancamiento de la economía real
El análisis de las cifras de la AMIB reveló también que la penetración de los fondos de inversión alcanzó niveles de cobertura masiva. Al cierre de febrero de 2026, el sistema contabiliza un total de 49.6 millones de cuentas, una cifra que incluye tanto las cuentas directas en distribuidoras como los 8.4 millones de clientes integrados en fondos privados de pensiones y Planes Personales de Retiro (PPR).
Este volumen de cuentas es superior al número de afiliados activos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que registró 22.5 millones de personas al cierre de diciembre pasado.
La comparación con la Población Económicamente Activa (PEA), estimada en 55 millones de personas, sugirió que una parte mayoritaria de la fuerza laboral en México tiene algún tipo de interacción con el mercado de valores. Las operadoras de fondos dirigieron su infraestructura hacia el inversionista de menor escala, buscando captar el ahorro de sectores que tradicionalmente no participaban en instrumentos bursátiles.
Este desplazamiento de recursos hacia los fondos de inversión se interpreta como una búsqueda de mejores alternativas de protección y crecimiento del patrimonio frente a la banca tradicional.
“Ya doblamos y rebasamos el doble del número de afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social. Este esfuerzo es gigante, es un esfuerzo de inversión brutal que han hecho las operadoras de fondos e ir por el inversionista más pequeño, por el que más se va a beneficiar del mercado en el tiempo”, señaló el directivo de la asociación bursátil.
Penetración masiva y rendimientos superiores al mercado tradicional
La rentabilidad generada por los fondos de inversión es otro pilar que sostiene el crecimiento del sector. Durante el año 2025, el incremento total de los activos fue de aproximadamente 660,000 millones de pesos. De esa cifra, el 53%, equivalente a 350,000 millones de pesos, provino directamente de los rendimientos entregados a los inversionistas por la gestión de los manejadores de activos.
Esto representó una tasa de retorno superior al 9% anual en términos generales, un nivel que supera el desempeño de otros instrumentos de inversión disponibles en el mercado mexicano.
Este rendimiento se atribuyó al profesionalismo y a la sofisticación técnica en la operación de activos financieros en todo el mundo. Las sociedades de inversión lograron mantener una estructura de costos y una estrategia de colocación que permite capturar valor incluso en periodos de volatilidad.
La estabilidad demostrada por estas instituciones ha sido un factor determinante para que los inversionistas mantengan su capital en estos vehículos financieros por periodos prolongados, favoreciendo la capitalización de intereses.
La AMIB sostuvo que la solidez operativa de las instituciones financieras permite gestionar activos de diversa índole con un rigor técnico elevado. Los fondos multiplicaron por cinco el número de cuentas de clientes desde 2020, lo que consolida su posición como la opción preferida para el ahorro a largo plazo.
La combinación de una gestión ortodoxa y la diversificación de activos permitió, además, que la industria de fondos de inversión se convirtiera en un motor de capitalización que opera de forma independiente a los ciclos de bajo crecimiento de la economía real en México.
“El profesionalismo, la estabilidad, la congruencia de sus inversiones ha hecho que se vuelvan los instrumentos preferidos de los inversionistas en México”, concluyó García Pimentel.


