Vuelve la inflación al 4% en febrero; ¿Banxico continuará con el ciclo de recortes?

Diego Aguilar

La inflación general de México volvió a un nivel superior a 4% anual, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este incremento se dio mientras Banco de México (Banxico) podría recortar su tasa de interés a finales de este mes, decisión que expertos la han calificado como precipitada,

De acuerdo con la directora del área de Análisis Económico de Banco Base, La inflación repuntó en México pese a que aún no iniciaba la guerra en Medio Oriente, ni tampoco había presión sobre los precios de energéticos, situación que también deriva del conflicto en Asia.

“Ante este escenario Banco de México no debería recortar su tasa de interés”, alertó la economista.

Y es que la Junta de Gobierno de Banxico, de acuerdo con su guía prospectiva de política monetaria, considera recortar en 25 puntos base (pb) la tasa de interés interbancaria de referencia, estacionándola en un 6.75%.

La gobernadora de la entidad, Victoria Rodríguez Ceja, aseguró recientemente, durante la presentación de su reporte del último trimestre de 2025, que los efectos del incremento en el IEPS serían limitados y que probablemente no impactarían de forma significativa a la inflación.

“Sería un grave error de política monetaria recortar la tasa de interés en México. La inflación ya está de nuevo encima de 4% y existen muchos riesgos de que siga subiendo”, agregó Siller.

El alza o recorte en la tasa de interés de referencia es una herramienta monetaria que los bancos centrales utilizan para, de forma general, incentivar o limitar el consumo, uno de los motores de la economía.

Si la tasa de interés aumenta, el crédito se encarece, lo que acota el uso de préstamos bancarios, por ejemplo. Sin embargo, incentiva el ahorro, ya que las tasas de retorno incrementan.

Por el contrario, de recortarse, el crédito se abarata, permitiendo que la solicitud de préstamos o el uso de tarjetas de crédito, por ejemplo, incremente. En este caso, se castiga el ahorro, ya que las tasas de retorno disminuyen,

Esta situación impacta al consumo y al precio de los bienes y servicios, ya que a mayor consumo, es decir: demanda, la oferta se encarece.

Alimentos y bebidas empujan la inflación

El INEGI informó que la inflación alcanzó un nivel anual de 4.02% durante febrero de 2025, nivel que superó sutilmente el objetivo de Banco de México, que es de 3% más o menos un punto porcentual; es decir: mínima de 2% y máxima de 4%.

Cabe señalar que desde junio de 2024 no se observaba que el INPC superara el 4%, en aquel mes y de acuerdo con el INEGI, el nivel inflacionario fue de 4.32%, precedido de un 4.42% en mayo inmediato.

La inflación está compuesta por dos indicadores: el subyacente y el no subyacente. En el primer caso, el índice no contempla los precios de alimentos no procesados, como los agropecuarios, ni tampoco de los energéticos, esto debido a su alta volatilidad y el efecto que puedan tener en su resultado.

En este sentido, la inflación subyacente se ubicó en 4.50%. Los precios de los alimentos, bebidas y tabaco fueron el concepto con mayor incidencia en este sector. Esto puede explicarse debido a que desde enero de este año, el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) se actualizó con un alza de hasta 4.5% en productos como refrescos, jugos, cigarros y otras bebidas azucaradas.

La educación (colegiaturas) alcanzó un nivel de 6.04% anual, siendo el segundo concepto con mayor incidencia en este índice. Los precios en las loncherías, fondas, taquerías y restaurantes ocuparon el tercer lugar, con un nivel de 5.20% anual.

Por otro lado, la inflación no subyacente registró una variación porcentual de 2.44. En ella influyó el incremento anual de 9.88% en el precio de frutas y verduras, así como el de las tarifas eléctricas autorizadas por el gobierno, con una variación de 5.82% anual.

La próxima reunión de Banxico será el 26 de marzo.