Enfrentamientos tras abatimiento de “El Mencho” influirán en el perfil crediticio de México, advierte Moody’s Ratings

Los hechos de violencia generados por el abatimiento del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, generarán efectos económicos limitados, aseguró Moody’s Ratings; sin embargo, afirmó que estos episodios sí incidirán en el perfil crediticio de México (Baa2 negativa) al reactivar el riesgo estructural que representa la seguridad para el crecimiento y las finanzas públicas.

La agencia calificadora explicó que, después del operativo, se registraron bloqueos carreteros e incendios de vehículos con el objetivo de entorpecer la acción de las fuerzas de seguridad y exhibir capacidad de respuesta. No obstante, señaló que enfrentamientos previos han sido breves y geográficamente acotados, por lo que no anticipa una alteración significativa de la actividad económica general ni una extensión hacia las principales ciudades del país.

“La seguridad es un riesgo social clave para México y una restricción estructural para el crecimiento económico”, sostuvo la calificadora.

Subrayó que la violencia eleva los costos para las empresas, incluido el pago de extorsiones, lo que deteriora el entorno operativo y debilita las instituciones mediante la corrupción y el financiamiento ilícito. En ese sentido, aun cuando el impacto de corto plazo sea limitado, la persistencia de este factor condiciona la trayectoria crediticia soberana.

Moody’s detalló que mientras la violencia permanezca circunscrita a zonas que no son críticas para la actividad macroeconómica, como polos industriales, manufactureros o turísticos, no prevé implicaciones crediticias significativas. Sin embargo, advirtió que un repunte sostenido podría modificar el balance fiscal, particularmente en un contexto de crecientes presiones sobre el gasto público.

En el frente presupuestario, la agencia recordó que el gobierno ha reducido el presupuesto de seguridad como parte de los esfuerzos de consolidación fiscal. Un deterioro adicional del entorno podría obligar a un cambio de rumbo y elevar las erogaciones en esta materia, lo que complicaría el ajuste de las cuentas públicas.

Por el contrario, avances significativos en seguridad tendrían un efecto positivo en términos crediticios en el largo plazo.

El análisis también advirtió sobre la rápida difusión de desinformación tras el operativo, incluyendo imágenes y videos generados con inteligencia artificial, que intensificaron la percepción de desorden.

Aunque ese flujo de contenido no alteró de manera relevante los mercados financieros ni la prestación de servicios públicos, Moody’s lo identificó como un riesgo emergente que puede incrementar la ansiedad social y complicar la gestión de crisis, al poner a prueba la capacidad de comunicación gubernamental en episodios de tensión.

La muerte de “El Mencho” marca, además, un punto de inflexión para el CJNG por su alcance territorial y sofisticación operativa, lo que abre la puerta a posibles represalias de corto plazo o disputas internas por la sucesión. Aun así, la agencia considera que estos escenarios tenderían a ser acotados, como ha ocurrido en enfrentamientos anteriores, indicó Moody’s.

En el plano político y geopolítico, la agencia observó un viraje en la estrategia de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a su antecesor, quien evitaba la confrontación directa con los cárteles.

Las acciones recientes, incluidos ataques directos y extradiciones de miembros buscados por la justicia estadounidense, reflejaron, a juicio de la calificadora, un enfoque más frontal frente a un riesgo clave para el país.

Este cambio ocurre en un entorno de mayor cooperación e intercambio de información con Estados Unidos (Aa1 estable), luego de un periodo de menor coordinación bilateral.

Al mismo tiempo, el gobierno de Donald Trump ha enfatizado la lucha contra los cárteles en América Latina y los ha designado como organizaciones terroristas, lo que, según Moody’s, incrementa la probabilidad de una eventual intervención directa, como ha ocurrido en otros contextos de la región.

Aunque Sheinbaum ha rechazado la participación directa de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano, la gestión de posibles episodios de violencia en los próximos meses será determinante no solo para la percepción de riesgo soberano, sino también de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y en el contexto de los preparativos para albergar partidos del próximo Mundial de futbol.

En sumó, el golpe al liderazgo del CJNG no representa, por ahora, un choque macroeconómico ni financiero; sin embargo, vuelve a colocar a la seguridad en el centro del análisis crediticio.

Para Moody’s, la evolución de la violencia y la capacidad institucional para contenerla, sin descarrilar la consolidación fiscal ni tensar la relación con Estados Unidos, serán variables clave en la evaluación futura de la nota soberana del país.

En septiembre del pasado, Moody’s Rating afirmó que revisaría la calificación de México en el primer semestre de 2026.