México en el mapa global: la apuesta estratégica por el comercio internacional
- Poder México
- febrero 12, 2026
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Por Janneth Quiroz Zamora, Directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil en MONEX GRUPO FINANCIERO
El comercio internacional es un pilar central de la economía mexicana. En un país profundamente integrado en las cadenas de producción globales, el intercambio de bienes y servicios con el resto del mundo ha sido clave para impulsar el crecimiento, fomentar empleo, atraer inversión extranjera y mantener la estabilidad macroeconómica. De hecho, México es considerado hoy uno de los países más abiertos al comercio del mundo, pues el volumen de sus exportaciones e importaciones llegó a representar cerca del 75% del Producto Interno Bruto en 2025, una cifra que refleja la fuerte interdependencia con los mercados globales y la especialización productiva del país.
Este papel protagónico no es casualidad. A lo largo de las últimas décadas, México ha firmado una extensa red de acuerdos de libre comercio con más de 50 países y regiones, destacando el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), que ha sido el principal motor del comercio regional. Gracias a estos acuerdos, las empresas mexicanas han podido integrarse de forma más profunda en las cadenas de valor norteamericanas y globales, exportando productos elaborados y de alto valor agregado, especialmente en industrias como la automotriz, electrónica, electrodomésticos y bienes de capital.
El peso de las exportaciones en la economía mexicana se observa también en cifras recientes. En 2025, México alcanzó un nivel récord de exportaciones totales superior a $664,837 millones de dólares, con un crecimiento sostenido respecto al año anterior, el cual fue impulsado por las de manufacturas, que crecieron 9.8% respecto al año anterior. Cerca del 84% de esas ventas se destinaron a Estados Unidos, subrayando la importancia de mantener relaciones comerciales fuertes con ese socio estratégico.
Este intercambio exterior no solo genera divisas y empleo directo en el sector exportador; también estimula la inversión extranjera directa y el desarrollo de proveedores locales. La presencia de plantas manufactureras globales en estados como Nuevo León, Chihuahua, Guanajuato y Querétaro ha multiplicado las oportunidades para empresas mexicanas, que se integran como parte de las cadenas productivas globales.
El comercio internacional también desempeña un papel estabilizador en tiempos de incertidumbre económica. En 2025, por ejemplo, México logró evitar una recesión gracias al impulso de sus exportaciones, las cuales compensaron la debilidad de la demanda interna y otros factores adversos, permitiendo que el PIB cerrara con crecimiento positivo.
Sin embargo, esta integración también conlleva vulnerabilidades. La fuerte concentración del comercio con Estados Unidos —que representa más de tres cuartas partes de las exportaciones mexicanas— hace que la economía sea sensible a cambios en la política comercial y económica de ese país. Fortalecer y diversificar las relaciones comerciales, así como consolidar la competitividad de las industrias nacionales, será clave para que México aproveche al máximo las oportunidades que ofrece la economía global en los próximos años.



