BYD demanda a EE. UU. por aranceles “ilegales”
- Poder México
- febrero 10, 2026
- Empresas, Geopolítica
- BYD, Estados Unidos
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En un movimiento legal sin precedentes, BYD, el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo, ha presentado una demanda contra el gobierno de Estados Unidos ante el Tribunal de Comercio Internacional en Nueva York.
La acción legal, interpuesta por cuatro de sus filiales estadounidenses el 26 de enero de 2026 y dada a conocer ampliamente este lunes, impugna la autoridad del Ejecutivo para imponer aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
BYD argumenta que esta ley no otorga explícitamente al presidente la facultad de fijar impuestos fronterizos, señalando que el texto legal no menciona la palabra “arancel” ni términos equivalentes.
La demanda de BYD (caso número 26-00847) busca no solo la invalidación de las órdenes ejecutivas que elevaron los aranceles a niveles de hasta el 135% para vehículos chinos, sino también el reembolso total de los aranceles pagados desde abril de 2025, más intereses. Aunque BYD aún no comercializa autos de pasajeros en EE. UU., la empresa posee una infraestructura operativa significativa en el país, incluyendo una planta de autobuses eléctricos y baterías en Lancaster, California, con 750 empleados.
El fabricante sostiene que estos gravámenes distorsionan el mercado y han sido utilizados de forma “deliberada” para bloquear la competencia, superando los límites de lo que debería ser una medida para crisis excepcionales.
Este litigio se produce en un momento de alta tensión comercial, donde el Representante Comercial de EE. UU., Jamieson Greer, ha advertido que el caso podría tomar tiempo debido a sus profundas implicaciones legales.
De obtener un fallo favorable, BYD podría reactivar sus planes para utilizar sus plantas en México y Brasil como puertas de entrada al mercado estadounidense con aranceles inferiores al 15%.
La resolución del caso está estrechamente ligada a un fallo pendiente de la Corte Suprema sobre la legalidad de la IEEPA, lo que mantiene al sector automotriz global en una fase de espera estratégica ante lo que podría ser un “reseteo” del comercio transpacífico.



