Argentina y Estados Unidos firman acuerdo histórico de comercio e inversión para dinamizar la exportación y atraer capitales

En un paso decisivo para la integración económica de la región, los gobiernos de Argentina y Estados Unidos formalizaron este 05 de febrero de 2026 la firma de un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco.

El canciller argentino, Pablo Quirno, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, sellaron este pacto que busca reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitando el intercambio de bienes y servicios.

El tratado, que surge tras el acuerdo marco anunciado en noviembre pasado, se enfoca en la modernización de procedimientos aduaneros y la promoción de inversiones en sectores estratégicos como energía, infraestructura, tecnología y minerales críticos como el litio y el cobre.

Uno de los pilares del acuerdo es la supresión de aranceles por parte de Estados Unidos para 1,675 productos argentinos, una medida que proyecta una reactivación de exportaciones por un valor estimado de 1,013 millones de dólares.

En el sector agroindustrial, destaca una ampliación sin precedentes del cupo preferencial para la carne bovina, el cual ascenderá a 100,000 toneladas (un incremento de 80,000 toneladas respecto al cupo anterior), lo que podría representar ingresos adicionales por 800 millones de dólares para el país sudamericano.

Por su parte, Argentina eliminará aranceles para 221 posiciones arancelarias que incluyen maquinaria, productos químicos y dispositivos médicos, facilitando el ingreso de manufacturas estadounidenses.

Este “reseteo” comercial también implica compromisos profundos en materia regulatoria y de propiedad intelectual. Argentina ha aceptado adoptar estándares y certificaciones internacionales y estadounidenses sin requerir trámites adicionales para productos como vehículos, fármacos y dispositivos médicos de la FDA.

Asimismo, el país se compromete a reforzar la protección de patentes y derechos de autor, alineándose con los estándares globales para incentivar la inversión en la economía del conocimiento.

Este acuerdo, que ahora será remitido al Congreso argentino para su tratamiento, se da en un contexto de alineamiento estratégico reforzado por una línea de asistencia financiera de 20,000 millones de dólares recibida por Argentina en meses previos.