Preocupa más a Banxico el crecimiento económico de México que la inflación: Finamex
- Poder México
- febrero 7, 2026
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- Banxico, México
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El Banco de México (Banxico) estaría adoptando una preocupación más allá de su mandato único, que es mantener una baja y controlada tasa de inflación. De acuerdo con Victor Gómez Ayala, economista en Jefe de Finamex Casa de Bolsa, la entidad monetaria estaría velando también por el crecimiento económico del país.
En una conferencia de prensa, el experto comentó que Banxico busca llevar la postura monetaria a una región neutral, “donde no sea un freno para la recuperación cíclica de la economía”.
“La razón es clara: el banco quiere equilibrar su evaluación entre inflación y actividad económica, y en el margen parece estar poniendo mayor énfasis en esta última”, aseguró Gomez Ayala. Cabe señalar que los comentarios del experto se dieron apenas un día después de que la entidad mantuvo sin cambios su tasa de interés interbancaria.
Explicó que en las minutas de Banxico, la entidad hace mayor referencia a temas como el tipo de cambio, infraestructura, actividad económica y agricultura, sobre la inflación.
“Los aranceles tuvieron gran relevancia entre febrero y mayo; después perdieron peso relativo. La preocupación por la inflación subyacente aumentó conforme los datos comenzaron a sorprender al alza. En contraste, la atención a la actividad económica fue muy elevada al inicio del año, disminuyó después y volvió a aumentar tras los datos del tercer trimestre”, señaló el analista.
Dicha atención se dio a la par de los recortes a la tasa de interés que realizó Banxico a inicios de 2025, los cuales llegaron a ser de hasta 50 puntos base. Este hecho permitió abaratar el costo del financiamiento en el país.
Gómez Ayala aseguró que en el último trimestre observamos que la preocupación por la inflación disminuyó, mientras que la discusión sobre actividad económica ganó intensidad.
“Por eso creemos que el banco busca una postura neutral que no limite la recuperación”, agregó.
Por su parte, sobre la política monetaria de la entidad, señaló que si se analiza “de manera estrictamente cuantitativa”, tendría sentido esperar hasta agosto para el segundo recorte.
“Sin embargo, al incorporar factores políticos y coyunturales, como la revisión del endeudamiento, nuestro escenario central se inclina hacia recortes en mayo y junio”, comentó.
Además, destacó que en el último comunicado y las entrevistas recientes de la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, sugieren que no debe descartarse incluso un recorte antes, potencialmente desde marzo, dependiendo de la evolución de los datos y de la lectura de las minutas.
“Respecto a la tasa terminal, creemos que sí se alcanzará este año. Una vez que la tasa llegue a 6.5%, el banco probablemente se mantendrá ahí para evaluar la brecha del producto. Esta brecha depende del crecimiento potencial, y si este es menor, la brecha también lo es. Es una discusión que requiere más información y cautela”, explicó.
Agregó que ante la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el proceso incentiva a una postura conservadora. Sin embargo, mencionó que si la revisión es rápida y favorable, podrían abrirse espacios para recortes adicionales hacia finales del año.
“Si se prolonga o se vuelve recurrente, el margen desaparece y será necesario mantener una postura prudente”, advirtió.
Sobre el debate de la credibilidad del Banco de México, señalado por la calificadora Moody’s y Banamex, Gómez Ayala explicó que esta no puede evaluarse con base en un solo comunicado ni únicamente por la desviación de los pronósticos.
“El régimen de metas de inflación descansa en varios pilares: la meta, la autonomía, la comunicación, la rendición de cuentas y los mecanismos institucionales”, apuntó.
Añadió que si se evalúa al banco desde una perspectiva institucional comparada, la conclusión no es que exista una crisis de credibilidad, al contrario, México ha preservado una autonomía institucional clave, incluso frente a entornos políticos complejos.
“No comparto la idea de una crisis de credibilidad. Al contrario, debemos promover un debate más profundo y técnico, porque la credibilidad es el pilar fundamental para la implementación de la política monetaria”, concluyó.


