Inseguridad y baja oferta de operadores asedian al transporte de carga: Canacar

La inseguridad en carreteras, el déficit de operadores y una flota vehicular envejecida se han consolidado como los principales factores que presionan al autotransporte de carga en México, un sector clave para la movilidad de mercancías y la competitividad de la economía nacional, advirtió Augusto Ramos, secretario general de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).

El directivo explicó en entrevista con Poder México que el tema de seguridad sigue encabezando las mesas de diálogo con autoridades, al tratarse de una problemática estructural que afecta directamente los costos, la eficiencia logística y la operación diaria de las empresas transportistas.

“Uno de los principales temas es la seguridad para evitar robos, que es una de las mesas de diálogo que buscamos y mantenemos con la autoridad”, señaló.

Ramos subrayó que los delitos no se concentran únicamente en tramos federales, por lo que la coordinación debe involucrar a los tres niveles de gobierno.

“Las mesas de trabajo deben ser colaborativas entre cámaras, transportistas, el gobierno federal, estatal y municipal, ya que en muchos de los robos no nada más son en tramos federales”, afirmó.

A la inseguridad se suma el déficit de operadores, una situación que ya provoca la detención de unidades por falta de conductores. De acuerdo con Canacar, el faltante se intensificará en los próximos años.

“Este déficit para el año 2028 va a subir a 106 mil operadores”, alertó Ramos.

Detalló que cerca del 50% de los casos están asociados a jubilaciones, un fenómeno que no puede detenerse y que obliga al sector a acelerar la incorporación de nuevos perfiles. Actualmente, se forman alrededor de 4 mil operadores al año en centros de capacitación avalados por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), una cifra que resulta insuficiente frente a la demanda proyectada.

“Necesitamos sumar a más interesados en esta profesión, capacitarlos y hacer que sea una profesión atractiva y digna para quienes se suban al volante”, sostuvo.

Otro reto estructural es la antigüedad del parque vehicular. Ramos indicó que la flota de autotransporte de carga en México tiene un promedio de 19 años, lo que eleva los riesgos de accidentes, incrementa las emisiones contaminantes y reduce la eficiencia operativa.

“La renovación de la flota es crucial, no nada más para evitar accidentes, sino para bajar las emisiones y contar con unidades más seguras y eficientes”, explicó.

Esta situación impacta directamente en los costos logísticos y, por ende, en el precio final de las mercancías.

“La falta de unidades y de operadores encarece los fletes; es un tema de oferta y demanda”, apuntó Ramos, al señalar que una mayor disponibilidad de operadores y tractocamiones permitiría costos más competitivos para la industria.

La estructura del sector añade complejidad al escenario. En México operan alrededor de 250 mil empresas de transporte de carga, de las cuales el 97% son micro y pequeñas empresas. En este contexto, Canacar funge como órgano de consulta ante los gobiernos federal, estatal y municipal, representando los intereses de los transportistas a nivel nacional.

El secretario general de Canacar también puso el foco en las condiciones laborales de los operadores, al describir la actividad como una profesión exigente y, en muchos casos, solitaria.

“Quien maneja un vehículo de carga está en carretera, fuera de casa. No es como otras profesiones en las que regresas todos los días con tu familia”, dijo.

A ello se suma el déficit de paradores seguros en las carreteras del país.

No existen suficientes espacios para que los operadores puedan descansar, comer y dormir de manera segura”, afirmó.

Esta carencia, añadió, desincentiva el ingreso de nuevos operadores y agrava la rotación laboral. Canacar trabaja actualmente con la SICT para ampliar la red de paradores, como parte de una estrategia para mejorar las condiciones del sector.

En materia de inclusión, Ramos destacó el potencial de incorporar a más mujeres al volante. Actualmente existen alrededor de 6 mil licencias federales otorgadas a mujeres, frente a cerca de 700 mil hombres.

“La brecha es muy amplia, pero las mujeres que hoy transitan por las carreteras federales están haciendo un gran papel”, señaló.

El déficit de operadores, agregó, no es exclusivo de México. En Europa, más de 600 mil vehículos permanecen detenidos por falta de conductores, mientras que en Estados Unidos la escasez es aún mayor, lo que refleja una problemática global del sector.

Pese a estos desafíos, el autotransporte de carga mantiene un peso estratégico en la economía. Ramos precisó que el sector representa el 3.8% del Producto Interno Bruto y moviliza más de 101 ramas de la industria nacional, al encargarse del traslado de mercancías tanto a nivel interno como en el comercio exterior.

En el contexto de la revisión del T-MEC, Canacar participa activamente en las mesas de trabajo del “cuarto de junto”, en coordinación con organismos empresariales y la Secretaría de Economía. Ramos advirtió que eventuales escenarios negativos podrían impactar la competitividad del sector, particularmente ante la imposición de aranceles en insumos como aluminio y metales. “Eso nos deja muy por debajo frente a países como Corea o Europa”, explicó, aunque señaló que la cuantificación de impactos corresponde a las asociaciones de las armadoras.

El plan rumbo a 2026

De cara al relevo en la presidencia de Canacar, previsto para marzo, Augusto Ramos confirmó que es uno de los aspirantes a encabezar el organismo. Su plan de trabajo, explicó, está enfocado en seguridad, prevención del delito, renovación de flota y profesionalización del sector.

“Por seguridad hablo de prevención de robos, de estar permanentemente en las mesas de trabajo con el gobierno federal, estatal y municipal, buscando que las carpetas de investigación se judicialicen”, indicó.

Añadió que, si bien el combate al crimen corresponde a las autoridades, el sector tiene conocimiento directo de las carreteras y puede aportar información clave para identificar patrones y zonas de riesgo.

Otro eje es la seguridad vial y la modernización del parque vehicular. “Una flota más renovada es una flota más segura”, afirmó, al destacar la necesidad de revisar configuraciones y años modelo de las unidades del servicio público federal.

En el ámbito laboral, Ramos planteó reforzar la capacitación de operadores y profundizar la profesionalización de las empresas transportistas.

“Tenemos cursos de formación para empresarios, pero falta sumar más capacitación hacia los operadores, y ese es uno de los proyectos que tengo”, adelantó.