La economía y las deportaciones debilitan a Trump y a los republicanos entre los latinos
- Poder México
- octubre 22, 2026
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Itzel Alaniz
En 2024, Donald Trump y el Partido Republicano avanzaron entre los votantes latinos con promesas de mejoras económicas. Trump obtuvo el 48% de sus votos, frente al 36% que consiguió en 2020, aunque Kamala Harris lo superó con el 51%. Dos años después, el encarecimiento del costo de vida y las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han desgastado su aprobación entre los hispanos, rumbo a las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026.
En octubre, el 24% de los votantes latinos registrados aprobó la gestión de Trump, frente al 38% que expresó esa opinión en febrero de 2025, de acuerdo con el Pew Research Center. La caída ocurre mientras la economía y las deportaciones ocupan un lugar central en el descontento de esta población.
El costo de vida pesa en el respaldo a Trump
El encarecimiento de los productos básicos y los gastos cotidianos contrasta con las promesas económicas que Trump presentó durante su campaña. Para el 77% de los votantes latinos, la atención médica es un tema muy importante al elegir a sus representantes en el Congreso, mientras que el 59% expresó una gran preocupación por el desempleo, según Pew Research Center.
Los precios de la vivienda también mantienen presión sobre los hogares. En septiembre de 2026, el índice de vivienda en Estados Unidos aumentó 3.2% anual y el alquiler de la residencia principal subió 2.8%, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).
La inflación ya había alcanzado el 9.1% anual en junio de 2022, durante las alteraciones de las cadenas de suministro por la pandemia. A ese contexto se sumaron los aranceles que Trump impuso en 2025, cuyas repercusiones sobre los precios forman parte de la discusión económica de su segundo mandato.
El aumento del precio del combustible es uno de los factores más sobresalientes de esta administración. El precio promedio nacional de la gasolina regular alcanzó los 4.28 dólares por galón en la semana del 19 de octubre de 2026, frente a los 3.12 dólares registrados en el mismo periodo de 2025. El incremento fue de 1.16 dólares por galón, equivalente al 37.1%.

La cifra también supera la proyección anual de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), que estimó un promedio de 3.91 dólares por galón para 2026, frente a los 3.10 dólares de 2025. La proyección anual y el precio registrado en octubre corresponden a mediciones distintas.
El conflicto con Irán añadió presión a los mercados energéticos. Tras los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero de 2026 y el cierre del estrecho de Ormuz, el encarecimiento de la energía repercutió en los costos de los hogares.
Mark Zandi, economista de Moody’s Analytics, estimó que el impacto combinado de los precios energéticos, las tasas de interés y el gasto militar podría representar cerca de 2,000 dólares por hogar estadounidense. Se trata de una estimación del impacto económico, no de un pago directo que cada familia haya realizado.
Los gastos médicos también se han vuelto más difíciles de cubrir para una parte de la población. En los planes de salud del mercado de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), la prima mensual neta promedio pasó de 113 dólares en 2025 a 178 dólares en 2026, un aumento del 58%, según KFF. La organización también encontró que el 34% de los adultos hispanos pospuso o dejó de recibir atención médica que necesitaba por motivos económicos durante los 12 meses previos, frente al 28% del conjunto de los adultos.
El descontento también alcanza a quienes apoyaron a Trump en las urnas. Entre los votantes hispanos que lo eligieron en 2024, su aprobación pasó del 93% al inicio de su mandato al 57% en octubre de 2026, una caída de 36 puntos porcentuales, de acuerdo con Pew Research Center. Esta cifra corresponde a quienes votaron por Trump, no al conjunto de los votantes latinos registrados.
Las deportaciones también desgastan a Trump
Durante la campaña de 2024, Trump prometió deportaciones masivas y vinculó a los migrantes con la violencia y la inseguridad en Estados Unidos. Ya en el gobierno, su administración intensificó los operativos migratorios, una política que ha generado preocupación entre las comunidades latinas.
El 62% de los votantes latinos considera excesivas las deportaciones del gobierno; el 22% las califica como apropiadas y el 14% cree que son insuficientes, según la encuesta de Pew Research Center. Además, el 61% considera que las condiciones de vida de los latinos en Estados Unidos empeoraron respecto al año anterior. El 26% no percibe cambios y el 11% piensa que mejoraron.

Las consecuencias de los operativos también alcanzan a niñas, niños y adolescentes. Un análisis de Brookings estimó que alrededor de 205,000 menores pudieron verse afectados por la detención de uno de sus padres entre enero de 2025 y abril de 2026. De esa cifra, cerca de 145,000 serían ciudadanos estadounidenses. La estimación se refiere a menores afectados por la detención de un progenitor y no significa que todos hayan sido separados de sus familias.
Organismos internacionales y organizaciones defensoras de derechos humanos cuestionaron las políticas migratorias de Estados Unidos por sus consecuencias para las personas migrantes y sus familias, así como por las denuncias de violaciones a los derechos humanos. El problema va más allá de las deportaciones, también está en la manera en que se ejecutan y en las consecuencias que tienen para quienes enfrentan los operativos.
La población latina suma cerca de 68 millones de personas en Estados Unidos y representa alrededor de una quinta parte de sus habitantes. Su peso demográfico convierte a esta comunidad en un sector relevante para las contiendas electorales, aunque sus preferencias no son homogéneas ni determinan por sí solas el resultado de una elección.
El voto latino rumbo al 3 de noviembre
Las elecciones intermedias renovarán la Cámara de Representantes y una parte del Senado, además de incluir contiendas estatales y locales. El partido que ocupa la Casa Blanca suele enfrentar pérdidas de escaños en estos comicios, una tendencia que podría complicar el panorama republicano en un Congreso donde la mayoría es estrecha.
Actualmente, los republicanos gobiernan 26 estados de Estados Unidos, mientras que los demócratas encabezan los gobiernos de 24 estados.

Los republicanos cuentan con 218 escaños en la Cámara de Representantes, frente a 214 demócratas. En el Senado tienen 53 integrantes, mientras que los demócratas cuentan con 45 y hay dos independientes. Una variación limitada de escaños puede cambiar el equilibrio legislativo.


La concentración de la población latina también vuelve relevantes varias contiendas estatales. En California representa el 40.2% de la población; en Texas, el 39.7%; en Arizona, el 31.4%; en Florida, el 27.4%; en Colorado, el 22.5%, y en Illinois, el 18.8%.
Texas es uno de los estados que concentra la atención rumbo a las elecciones intermedias. Los demócratas podrían ganar por primera vez en 40 años en un estado donde el Partido Republicano gana las elecciones presidenciales desde 1980. James Talarico, candidato demócrata al Senado federal, obtuvo el 50% de las preferencias, frente al 47% del republicano Ken Paxton, según una encuesta de la Universidad de Texas y Texas Politics Project.
Es cierto que el voto latino no determina por sí solo los resultados electorales, pero su peso demográfico y geográfico es fundamental para las decisiones políticas. El respaldo de esta población puede influir en contiendas cerradas, sobre todo en estados donde representa una parte importante del electorado.
En este escenario, Trump también planteó entregar 5,000 dólares a cada ciudadano adulto si los republicanos conservan el control de la Cámara de Representantes y el Senado. La propuesta contempla financiar los pagos con ingresos arancelarios, pero su costo estimado asciende a 1.2 billones de dólares.
Un análisis de FactCheck.org advirtió que, al ritmo de recaudación arancelaria de 2025, reunir esa cantidad tomaría más de seis años. La promesa depende de que los republicanos mantengan ambas cámaras y no de que cada ciudadano vote por ellos.
Las próximas elecciones se celebrarán en medio del descontento por el costo de vida y las consecuencias de las políticas migratorias. En 2024, Trump logró avances entre los votantes latinos con promesas de mejoras económicas; dos años después, el encarecimiento de los productos básicos y las deportaciones masivas marcadas por actos de violencia podrían debilitar ese respaldo.
Ambos factores podrían favorecer a los demócratas en la contienda por los escaños del Congreso frente al partido oficialista.



