Restricciones crediticias y fraudes frenan el mercado de vehículos seminuevos en México: Kavak
- Ana Paula Sánchez
- septiembre 5, 2026
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The Competitive Intelligence Unit (The CIU) y la empresa de tecnología automotriz Kavak, coincidieron en que la falta de acceso a financiamiento y el aumento de casos de fraude están frenando el mercado de compra-venta de coches seminuevos en México.
Y es que las instituciones financieras tradicionales exigen condiciones crediticias restrictivas que excluyen a grandes sectores poblacionales, situación que bloquea la integración comercial de nuevos compradores.
“El reto ya no es convencer a más personas de comprar un auto. Es permitir que las que ya quieren, puedan”, señala Kavak.
El 65% de los compradores potenciales requiere de manera extrema el acceso a un producto de financiamiento para lograr una adquisición vehicular formal. El 48.8% de la población encuestada carece de un automóvil propio debido a que percibe ingresos mensuales insuficientes para realizar compras de contado.
Un 23.4% de los participantes en el estudio carece de los recursos económicos necesarios para cubrir el enganche inicial exigido en el mercado formal. El 55.1% de los usuarios necesita la existencia de precios más accesibles para decidirse a formalizar una transacción automotriz en el país.
“Así el financiamiento es la puerta de entrada”, afirma.
La plataforma digital Kavak registra un 60% de sus ventas totales mediante un esquema de crédito propio que maneja altas tasas de aprobación. El mercado convencional de automóviles usados financia únicamente el 16 por ciento de sus operaciones, factor que acentúa la brecha de acceso económico poblacional.
La desconfianza comercial en el mercado secundario
Por si fuera poco, ambas compañías encontraron que 56% de los consumidores percibe que realizar la compra de un automóvil usado en México en establecimientos tradicionales resulta poco o nada confiable. El ecosistema nacional de ventas de segunda mano opera históricamente con altos niveles de asimetría de información entre el vendedor particular y el comprador final.
Luego de adquirir un coche, el 67% de los compradores que acudieron a lotes comerciales tradicionales descubrió fallas mecánicas ocultas después de haber pagado la totalidad por la unidad. Un 43% de las personas que realizaron transacciones directas con vendedores particulares enfrentó este mismo escenario de engaño y averías técnicas omitidas deliberadamente.
“La desconfianza no es un prejuicio, es una experiencia repetida”, afirman las empresas.
Y es que Kavak concluyó que el acceso a un automóvil no corresponde a un solo factor. Depende de resolver financiamiento, confianza y variedad al mismo tiempo.
El impacto económico en la productividad ciudadana
En este contexto, las empresas señalaron que un 34.8% de los conductores que poseen un vehículo propio se encuentra operando activamente el primer automóvil particular que ha comprado en toda su vida.
Esta proporción estadística se eleva de manera importante hasta alcanzar el 95.9% en el segmento poblacional específico compuesto por individuos menores de 21 años.
La propiedad de un vehículo privado disminuye de manera directa y contundente hasta en un 46% los tiempos muertos invertidos diariamente en los sistemas de transporte. Además, el 68% de los propietarios declara con firmeza que la adquisición del automóvil generó un impacto positivo de alta magnitud en su rutina laboral.
“Cada primer auto no es solo una venta. Es acceso a un mejor empleo, menos tiempo perdido y más seguridad para la familia”, señala Kavak.
Y es que un gran porcentaje de los nuevos automovilistas reporta un incremento evidente en su comodidad física durante el desempeño continuo de sus labores productivas cotidianas. Las mejoras radicales en la sensación de seguridad personal durante los traslados figuran como un elemento clave subrayado por el 30% de los compradores encuestados.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) afirma que las severas ineficiencias de movilidad urbana causan enormes mermas económicas por 69 mil millones de pesos anuales.
La contracción de estos tiempos de traslado permite a los ciudadanos ampliar su rango geográfico útil para postularse a empleos formales con remuneraciones superiores.
“Un auto no es solo transporte. Es acceso a mejores empleos, más tiempo y más seguridad”, precisan Kavak y The CIU.


