Somos MX cuestiona Plan de Desarrollo de CDMX

Somos México, partido político de reciente creación que obtuvo su registro ante el INE en junio de 2026, advirtió sobre posibles afectaciones a viviendas y propiedades particulares a partir del Plan General de Desarrollo (PGD) de la Ciudad de México 2025-2045. El partido cuestionó los cambios de uso de suelo, la construcción de nuevas centralidades y los proyectos de vivienda previstos para las próximas 2 décadas.

Durante una conferencia de prensa a la que asistió Poder México, Rosario Guerra, secretaria general del partido en la CDMX, señaló que el proyecto plantea la creación de “nuevas centralidades” y sostuvo que esto podría llevar a intervenir predios particulares para desarrollar proyectos urbanos.

“Van a hacer muchos centros en la ciudad para lo cual van a tirar casas, a destruir, a tomar la propiedad de particulares para poder hacer una serie de construcciones”, afirmó.

Sin embargo, el proyecto del PGD 2025-2045 no establece un programa general para expropiar viviendas. El documento plantea regular el uso del suelo, crear reservas territoriales, impulsar vivienda pública y social, aumentar la cantidad de viviendas en determinadas zonas y frenar la especulación inmobiliaria, la cual es la compra de terrenos para venderlos después a un precio más alto.

El proyecto plantea que, para 2045, la Ciudad de México avance hacia un modelo urbano con más viviendas en zonas ya urbanizadas, evitar que la ciudad crezca  hacia zonas donde actualmente no hay viviendas y cuidado de las zonas ambientales. También propone crear una “bolsa de suelo”, un conjunto de terrenos que las autoridades identifican y reservan para futuros proyectos, con visión metropolitana y establecer políticas para ordenar el uso del territorio.

Propuestas sobre el uso de suelo

Uno de los puntos señalados por Somos México es la posibilidad de que los cambios en la planeación urbana modifiquen las condiciones actuales de determinadas zonas.

El proyecto del PGD identifica como problemas de la capital los cambios en el uso de suelo, la ocupación irregular del suelo de conservación y las desigualdades entre distintas zonas de la ciudad. Como respuesta, propone regular el suelo y ordenar el crecimiento urbano.

En materia de vivienda, el proyecto plantea políticas de suelo con enfoque de justicia territorial y acciones para evitar la especulación inmobiliaria. Entre ellas están la creación de reservas territoriales, la construcción de vivienda pública y social y la regulación de los usos del suelo.

El documento también propone fortalecer la participación de los habitantes en las decisiones sobre el suelo mediante polígonos prioritarios y consultas directas.

Nuevas centralidades

El concepto de centralidades forma parte de la planeación territorial de la Ciudad de México. La propuesta busca distribuir viviendas, servicios, infraestructura y actividades económicas en distintos puntos de la capital para evitar que las oportunidades se concentren en pocas zonas.

El proyecto 2025-2045 también propone un modelo urbano de proximidad, con barrios donde las personas tengan acceso a vivienda, servicios, transporte y equipamiento sin desplazarse grandes distancias.

En materia de vivienda, plantea aumentar el número de viviendas en determinadas colonias y barrios, sobre todo mediante programas de vivienda accesible y producción social del hábitat.

La preocupación de Somos México se centra en lo que ocurrirá con las propiedades ubicadas en las zonas donde se desarrollen estos proyectos y en las garantías para quienes sean propietarios o poseedores de esos inmuebles.

Hasta ahora, el proyecto consultado no establece que el PGD implique la expropiación general de viviendas o predios particulares.

Lo que sí contempla son reservas territoriales, formas de administración del suelo, propiedad social, fideicomisos urbanos y otras herramientas para desarrollar vivienda y proyectos urbanos.

Agua y riesgos también forman parte del plan

Otro de los cuestionamientos del partido fue la supuesta falta de un mapa de riesgos y de una planeación suficiente para atender los problemas de agua.

Guerra sostuvo que el plan “no tiene mapa de riesgos” y señaló que tampoco contempla cómo resolver el problema del agua ni las necesidades de transporte público de la capital.

El proyecto sí incluye estos temas. Una de sus líneas aborda el acceso al agua y el equilibrio hídrico, mientras otra plantea una ciudad segura, preparada ante emergencias y con una estrategia para reducir riesgos ambientales.

También propone herramientas para identificar y atender zonas de riesgo, así como acciones para mejorar la planeación y gestión del agua.

Por ello, el proyecto no establece que determinadas colonias serán expropiadas. Sí identifica zonas de la ciudad para aplicar políticas de vivienda, renovación urbana, aumento de viviendas y protección ambiental.

El documento señala además que la disponibilidad de suelo para vivienda cambia de una alcaldía a otra. Por ello, propone impulsar vivienda en zonas centrales y con alta demanda para evitar que más personas tengan que trasladarse hacia zonas periféricas.

Proceso de aprobación 

El PGD tendrá una vigencia de 20 años. Después de la consulta pública, el proyecto deberá ser enviado al Congreso de la Ciudad de México, donde las y los diputados deberán discutirlo y, en su caso, aprobarlo. 

Somos México anunció que buscará frenar el proyecto en su forma actual y pidió reponer el proceso con mayor participación de vecinos, especialistas y medios de comunicación. El partido también adelantó que realizará foros informativos en septiembre para explicar sus objeciones al plan.