Banxico confía en la estabilidad económica del país
- Diego Aguilar
- agosto 10, 2026
- Economía, Newsletter
- Banxico, México
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Banco de México (Banxico) dio su voto de confianza a la economía nacional, cuyos últimos indicadores parecieran demostrar que el país está saliendo, poco a poco, del bache en el que se encontró por largo tiempo.
La Junta de Gobierno de Banxico, encabezada por Victoria Rodríguez Ceja, decidió por unanimidad no modificar su tasa de interés de referencia, la dejaron en 6.50% a un día.
“Hacia delante, la Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional”, mencionó la Junta en su comunicado.
Pero ¿cuáles son los dos principales indicadores positivos y por qué se relacionan con la tasa? En primer lugar, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó recientemente que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1.5% trimestral en el periodo abril-junio de 2026, principalmente por el crecimiento de las actividades primarias, es decir: todas aquellas que se relacionan con la agricultura, la ganadería o la pesca.
De acuerdo con Rodrigo Mariscal, titular de la Unidad de Planeación Económica de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con este resultado la economía mexicana amarra un crecimiento, por lo menos, de 1.5% anual. La única manera de que la economia del país caiga por debajo de 1% sería que en los dos siguientes trimestres la actividad económica se contraiga. Un escenario poco probable, de acuerdo con la dependencia.
La relación que sostiene el PIB con la tasa de referencia de Banxico es que dicha tasa se encuentra en territorio neutral; es decir: no restringe ni estimula a la actividad económica del país. ¿Por qué sucede?
La tasa de Banxico funge como una herramienta monetaria para proteger el poder adquisitivo y el valor del peso mexicano, esto se logra a través del control del nivel inflacionario del país. Al elevar la tasa se espera que se restrinja el consumo, ya que los financiamientos se encarecen y las tasas de rendimiento mejoran, por lo que se fomenta el ahorro.
Por otro lado, si se disminuye la tasa se castiga al ahorro y se abarata el crédito, cuestión que incentiva el gasto y al consumo. Una de las consecuencias a largo plazo es que las familias adquieren más productos, las empresas invierten más para satisfacer la demanda y se genera mayor empleo. O sea, a través de la tasa se inyecta combustible a los motores del crecimiento económico.
Pese a que Banxico sólo tiene un mandato, que es preservar la inflación en su nivel objetivo, el crecimiento económico actual estaría dotando de tranquilidad a una parte de la Junta de Gobierno, quienes desde hace un par de años mostraría preocupaciones por el desempeño del PIB.
La inflación más baja en seis años
En términos inflacionarios, el mismo Inegi informó que en julio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) desaceleró a 3.12%, su menor nivel desde hace seis años. Una noticia importante para Banxico.
Si bien este dato se dio a conocer un día después de que Banxico compartió su evaluación monetaria, anteriormente el INEGI informó que en la primera quincena de julio, la inflación alcanzó un nivel de 3.10%, nivel no observado desde diciembre de 2020.
El dato es clave, pues el objetivo inflacionario de Banxico es de 3% más o menos un punto porcentual, esto quiere decir que el nivel esperado de al menos un 2% y máximo un 4%.
“El Banco Central reafirma su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable”, destacó la entidad monetaria.
Algunos expertos opinan que la tasa de referencia a un tiene espacio para disminuir en 25 puntos base, quizá para cerrar el año en 6.25%, pero habrá que ver cómo se mueve el PIB y la inflación en los siguientes meses.


