Las autoridades ambientales de México sabían de las huachi-refinerías

Las huachi-refinerías producirían gasolina y diésel para venderlo en el mercado gasolinero, que es vigilado por Semarnat, ASAE, Sener, la Guardia Nacional, el SAT y hasta aduanas

Por Enrique Jiménez

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia Nacional de Seguridad Industrial al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASAE) sabían todo de las huachirefinerías decomisadas en Tamaulipas y Veracruz por encontrárseles combustible de dudosa procedencia.

Hasta las oficinas de la Semarnat y ASAE llegaron voluminosos estudios para explicar en qué consistía la construcción de cada una de las plantas, incluso cuánto invertir y el nombre de las empresas solicitantes.

En la refinería ilegal decomisada en el ejido Gavilán Sur en Coatzacoalcos, Veracruz, aparecía como inversionista la empresa Energía Ecorenovable. Mientras que en la planta de Reynosa, Tamaulipas, aparece como dueña la empresa Maytrack.

A los ojos públicos de los permisos, las empresas nunca dijeron que construirían una refinería, como las de Petróleos Mexicanos (Pemex), Exxon, Chevron, Total o Saudi Aramco, sino que camuflaron con tecnicismos energéticos la rentabilidad de un negocio.

En México, ese negocio está controlado por la Secretaría de Energía (Sener), quien sabe quién, cuándo, cuánto y dónde se refina el petróleo para sacar de ahí gasolinas, diésel y hasta turbosina y todo lo que use un vehículo.

Este negocio es vigilado en las carreteras por la Guardia Nacional, quien inspección los tractocamiones, por agentes del SAT que piden y revisan las carta porte (de carga) y recientemente exige ese documento a los gasolineros para hacer válidas sus declaraciones de impuestos. También interviene el ojo de la ANAM, quien sabe qué equipos para la refinación entran a México. Son pocas las empresas que fabrican estos equipos en el mundo, especialmente en Asia.

También los importadores saben y notaron que hubo una disminución en la demanda de combustible, especialmente en la Zona Metropolitana de Monterrey.

Maytrack, a quien le decomisaron una refinería en Reynosa por hallarse combustible de dudosa procedencia, informó a la ASAE que construiría una planta para la generación de combustible alterno a partir de residuos peligrosos  generados en el sector hidrocarburos.

La llamada huachirefinería, que fue decomisada con la Fiscalía General de la República (FGR), contaba con una capacidad de procesamiento máximo de 7 mil barriles diarios.

El plan de la empresa era obtener gasolina y diésel mediante las técnicas de destilación, craqueo térmico y pirólisis. Y esas instalaciones tendrían una vida útil de 30 años a partir de agosto de 2024, cuando solicitaron los permisos ambientales a la ASAE.

Las instalaciones Maytrack fueron levantadas en un predio de 41 mil 851.413 m2 localizado en Quintas Campestres Las Magnolias, en la carretera interestatal El Becerro, en el municipio de Reynosa, Tamaulipas.

Durante la tarde del viernes 24 de julio de 2026 se conoció que la Fiscalía General de la República y la Secretaría de la Defensa Nacional habían decomisado 3.8 millones de litros de hidrocarburos en una refinería en Reynosa.

El combustible embargado tiene un valor estimado de 120 millones de pesos. Además embargaron tanques, vehículos y equipo utilizado para el almacenamiento y traslado de combustible.

Entre los dos predios, se encontraron siete tanques verticales fijos, 11 tanques móviles tipo Frac Tank con capacidad aproximada de 80 mil litros cada uno, una red de tuberías industriales y plantas generadoras de energía para que la operación se mantenga en funcionamiento.

A inicios de octubre de 2025, Energía Ecorenovable informó a la Semarnat que su mini refinería operó sin permisos ambientales desde 2018 hasta que fue decomisada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

A esta empresa le decomisaron una mini refinería por encontrarles 500 mil litros de combustibles. Tras ese hecho, la compañía buscó legalizar las operaciones de su planta petroquímica que fue construida y operaba sin permisos en el ejido Gavilán Sur en Coatzacoalcos, Veracruz.

“La Planta de Tratamiento, Acondicionamiento y Valorización de Residuos Industriales Generados es un proyecto que se realizó sin contar con una autorización en materia de impacto ambiental”, según en plan de negocios de la compañía tabasqueña.

Los residuos peligrosos a manejar en la planta petroquímica son aceites lubricantes usados y residuos derivados del manejo de hidrocarburos.

“Se estima un volumen de manejo máximo en las instalaciones de 7 mil 500 metros cúbicos de este tipo de residuos o materia prima. A su vez, se estima la generación máxima de producto terminado (bases solventes o lubricantes) de 6 mil 100 metros cúbicos”.

La empresa reconoce que la mini refinería  “contravino los artículos 28° fracción IV y XIII de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y 5° inciso M), fracción II del Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en Materia de Evaluación del Impacto Ambiental”.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) exige a Energía Ecorenovable contar con la autorización en materia de impacto ambiental de la Semarnat. Así es la historia de las refinerías que con poca inversión compitieron en un negocio monopólico de Pemex.

Lee y consulta más sobre Los Reyes del Dinero