Del algoritmo al mostrador: Laika prepara su salto al retail físico

Laika, ecosistema digital de venta para mascotas, prepara aperturas de tiendas físicas como parte de una estrategia omnicanal que busca convertir el servicio, la experiencia de compra y el uso de datos en sus principales diferenciales dentro de una categoría que aún no identifica un límite claro de expansión.

Por Rocío Novoa Valdebenito

“Laika hoy no es una startup, es una empresa”, afirmó Eduardo Chedraui, CEO de Laika México, al explicar la nueva etapa de crecimiento de la compañía en el país. Tras iniciar su operación digital en 2020, tener una detención en la operación y reaperturar en 2025, la empresa avanza hacia un modelo físico que busca consolidar su presencia en el mercado de mascotas con tiendas, servicios especializados y una operación más institucionalizada.

El movimiento ocurre en un sector en expansión sostenida en América Latina, donde, para Chedraui, todavía hay espacio amplio de desarrollo porque el vínculo entre personas y animales de compañía continúa transformándose. “La categoría crece a doble dígito y no hay un techo, no se visualiza todavía. Entonces, vamos con visión a crecimiento acelerado”, señaló.

De acuerdo con el directivo, la apertura de tiendas físicas representa una fase relevante para Laika porque implica pasar de una operación centrada en plataforma digital a una propuesta con presencia directa frente al consumidor y que exige resolver variables operativas, logísticas, comerciales y financieras. “Hay desafíos de competencia y hay desafíos obviamente de tener ubicaciones adecuadas para estar estratégicamente posicionados”, explicó.

Una experiencia de servicio como ventaja competitiva

La estrategia de Laika se plantea desde que sus tiendas funcionen como espacios de experiencia, donde el servicio sea un componente central de diferenciación frente al retail tradicional, los marketplaces y otros jugadores especializados. Para el ejecutivo, la oportunidad no está solo en vender alimentos, accesorios o productos de cuidado, sino en construir una experiencia donde el dueño y la mascota se sientan atendidos de forma integral.

“Aquí lo que se trata es de integrar obviamente a la mascota y a su dueño para que se sientan consentidos, se sientan parte de él y ese es un trabajo que tenemos que hacer todos en equipo con capacitaciones, orientación y todo lo que se tenga que ver”, agregó.

El foco en servicio también se relaciona con el avance cultural del mercado pet. Chedraui considera que México y América Latina aún están en una etapa de maduración respecto a mercados como Estados Unidos, donde la relación con las mascotas tiene mayor desarrollo comercial y social. “Estamos empezando a adquirir una cultura hacia las mascotas, hacia los animales y cada vez se los está viendo más como integrantes de familias”, afirmó.

Ese cambio impacta directamente en los patrones de consumo. Alimentación, accesorios, salud, cuidado y servicios especializados ya están integrados al presupuesto. “Hoy son parte de nuestra familia. El vínculo es 100% anímico y genera un tema de cuidado. Tienes a tu mascota, cuidas, conscientes, quieres que tenga lo mejor”, sostuvo.

Datos, logística y disciplina financiera para crecer

La expansión física también obliga a robustecer la operación detrás de la experiencia. Laika trabaja con inteligencia en la información para anticipar demanda, asegurar inventario y sostener disponibilidad de productos. “Siempre se mide la métrica de qué compran, cuál es su consumo, cuáles son los productos que llevan y qué regularidad tienen para consumir”, explicó Eduardo Chedraui.

El objetivo es que la información del shopper permita mejorar la operación comercial y logística. “Si tú ya ves que un cliente continuamente está comprando algo, debes de tenerle su stock de seguridad para que siempre tenga esa garantía de que en Laika va a encontrar su producto”, añadió al complementar lo que pasa a nivel de última milla, a través de un equipo propio de logística y centros de distribución conforme crece la demanda. 

El crecimiento, sin embargo, no se plantea como una carrera sin control. Laika atraviesa una etapa de institucionalización, con procesos más definidos y una disciplina financiera orientada a evitar los riesgos de expansión desmedida que han enfrentado distintas startups. “Por más que el crecimiento te quiera alcanzar, tienes que medir el riesgo”, expresó su CEO respecto a una operación con inversión interna y que aún no ha llegado a una fase en la que deba salir a levantar capital externo. “Seguramente va a ser en algún momento cuando estemos con la explosión del crecimiento. Ahora estamos bastante fortalecidos”.

En su lectura, el punto de equilibrio entre crecimiento y rentabilidad podría alcanzarse en un horizonte de hasta 24 meses, aunque sin detener la expansión. Para sostener ese balance, la eficiencia tendrá que atravesar todas las áreas del negocio, entre “lo logístico, las compras y tener una opción muy atractiva hacia el shopper. Es un todo que tiene que ir muy bien acompañado”, cerró Chedraui.