Gobierno de México aprueba establecimiento del campamento base de la selección de Irán para el Mundial 2026

El Gobierno Federal de México, a través de una declaración oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum, confirmó la autorización para que la Selección Nacional de Irán establezca su campamento base y pernocte en territorio mexicano durante el desarrollo de la Copa del Mundo 2026.

La determinación responde a una solicitud de apoyo logístico y de carácter humanitario luego de que las autoridades de Estados Unidos manifestaran la negativa de brindar alojamiento a la delegación asiática dentro de sus fronteras, en un entorno marcado por tensiones diplomáticas y militares internacionales que se agudizaron tras las acciones bélicas de finales de febrero.

La máxima mandataria detalló las condiciones del acuerdo durante su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional, señalando textualmente: “Estados Unidos no quiere que la Selección Iraní se quede a pernoctar en Estados Unidos, pero sí van a jugar los tres partidos allá. Entonces nos preguntó: ¿Pueden pernoctar en México? Y dijimos: sí, sin problema”.

Ante la imposibilidad inicial de ocupar la sede que el conjunto asiático contemplaba originalmente en Tucson, Arizona, la administración federal coordinó con la FIFA una reestructuración geográfica integral, eligiendo a la ciudad de Tijuana como el punto estratégico de concentración debido a su proximidad fronteriza con San Diego.

El esquema logístico final y los protocolos para resguardar la seguridad de la delegación se encuentran en proceso de desarrollo y revisión bajo la supervisión de Gabriela Cuevas, responsable de la organización de la justa mundialista por parte de México, en coordinación con Josefina Rodríguez, secretaria de Turismo, y los representantes directos del organismo deportivo internacional presidido por Gianni Infantino.

Esta planeación permitirá al combinado iraní pernoctar en Baja California y realizar los traslados aéreos necesarios hacia la costa del Pacífico estadounidense para cumplir con sus compromisos del Grupo G, donde debutará el próximo 15 de junio contra el selectivo de Nueva Zelanda, antes de disputar el resto de sus partidos de la fase de grupos en las ciudades de Inglewood, Los Ángeles y Seattle.

La intervención del gobierno mexicano evitó la baja definitiva del equipo de la justa de fútbol, una posibilidad que se mantenía latente ante el laberinto administrativo para la obtención de visados especiales y los cuestionamientos hacia los esquemas de seguridad norteamericanos.

La federación de Irán había solicitado previamente el cambio de sede de sus compromisos hacia estadios mexicanos, petición que fue denegada por la directiva de la FIFA.

La resolución final salvaguarda la continuidad del torneo a tres semanas de su inicio, marcando un hito en las relaciones operativas del campeonato y sorteando una ruptura en el certamen, en un contexto histórico donde las relaciones bilaterales entre Washington y Teherán permanecen rotas desde el año 1980.