Busca Gobierno reducir el déficit; BBVA insiste en creación de una reforma fiscal
- Poder México
- abril 8, 2026
- Gobierno, Nacional
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El Gobierno mexicano busca una normalización gradual del déficit público, pero la falta de una reforma estructural condiciona la viabilidad de estas metas, estimó BBVA Research luego de analizar los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027. Señaló que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proyecta una gestión financiera basada en la prudencia; sin embargo, destaca que el reducido espacio fiscal limita las capacidades del Gobierno Federal. Añade que durante el próximo año, el Estado enfrentará el desafío de mantener la estabilidad macroeconómica en un entorno de debilidad interna y alta incertidumbre externa.
En un análisis, BBVA Research enfatiza que la sostenibilidad de la deuda pública se mantiene como el eje rector de la estrategia económica para el cierre del sexenio. El documento oficial subraya la intención de priorizar el financiamiento en moneda nacional y a tasas fijas para mitigar riesgos financieros. No obstante, el margen para el gasto discrecional es cada vez más angosto, debido a que las obligaciones ineludibles consumen la mayor parte de la recaudación.
“Únicamente se dispone de 32% de los ingresos presupuestarios para destinar al gasto discrecional. Esto equivale a solamente 8% del Producto Interno Bruto (PIB)“, señala el análisis técnico.
El panorama se complica al observar que el gasto irreductible, compuesto por pensiones, servicio de la deuda y participaciones, deja poco margen para la inversión pública. Expertos advierten que este cálculo es conservador, ya que los programas sociales con rango constitucional no permiten una gestión flexible de los recursos. De esta manera, la capacidad operativa del gobierno para reaccionar ante imprevistos se encuentra en un punto crítico de vulnerabilidad.
Para el ejercicio fiscal de 2027, la Secretaría de Hacienda propone reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) a un nivel de -3.5% del PIB. De acuerdo con BBVA Research, lograr esta consolidación requiere generar un superávit primario de 1.1% del PIB, una meta que implica una política fiscal más restrictiva que la actual. El cumplimiento de este objetivo depende estrictamente de que se cumplan las proyecciones de crecimiento económico establecidas por la autoridad.
“Si se materializa un escenario de menor crecimiento económico en 2027, el cumplimiento de la meta de superávit primario para el siguiente año se complicará”, advierte el reporte de la institución financiera.
Riesgos en los ingresos y el peso de la sobreestimación
Existe una discrepancia significativa entre las expectativas de crecimiento del Gobierno Federal y las proyecciones del consenso de analistas y organismos internacionales. Mientras Hacienda estima una expansión del PIB de 2.4% para 2027, instituciones como el Banco de México y el FMI prevén cifras más cercanas al 2.0%. Esta brecha de optimismo representa la principal fuente de riesgo para la evolución de los ingresos tributarios y la estabilidad de las finanzas, señaló la entidad.
Añade que a la debilidad del crecimiento se suma la caída proyectada en los ingresos petroleros, que tendrían un decremento anual real de 23.8% debido a menores precios del crudo. La estrategia oficial apuesta por combatir la evasión y fortalecer la fiscalización mediante herramientas tecnológicas, evitando la creación de nuevos impuestos. Sin embargo, estas mejoras administrativas podrían ser insuficientes ante un entorno de desaceleración económica que golpee directamente la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y al Impuesto Sobre la Renta (ISR).
“La sobreestimación del crecimiento para 2026 y 2027 es la principal fuente del riesgo a la baja para los ingresos tributarios proyectados“, destaca.
Agrega que el modelo de negocios de Pemex también figura como una presión constante sobre el erario público para los próximos años. Aunque el gobierno pretende normalizar y reducir las transferencias hacia la petrolera, BBVA Research considera que el apoyo estatal seguirá siendo necesario. Sin un cambio que permita la inversión privada en exploración y extracción, el objetivo de que Pemex sea financieramente autosuficiente se mantiene fuera del alcance.
Ademas, el costo de la deuda pública también representa un lastre considerable, proyectado en 4.1% del PIB incluso con una posible baja en las tasas de interés internacionales. Este escenario deja al descubierto la fragilidad de un presupuesto que depende de variables externas fuera del control de las autoridades mexicanas. La falta de dinamismo en la inversión privada, afectada por la incertidumbre jurídica y reformas internas, agrava la incapacidad de generar mayores ingresos.
“Aún está por verse si la compañía petrolera ya no requerirá de apoyos gubernamentales extraordinarios a partir de 2027”, cuestiona la entidad en su revisión de los Pre-Criterios.
El imperativo de una reforma ante el rezago social
México se mantiene como el país con la menor recaudación tributaria respecto al PIB dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esta debilidad estructural forza al gobierno a implementar una consolidación fiscal basada en recortes a la inversión física y presupuestos limitados para sectores estratégicos, considera BBVA Research. La falta de recursos impacta directamente en la calidad de vida y en el crecimiento potencial del país a largo plazo.
Agrega que la disparidad en el gasto público es notable al comparar el presupuesto asignado a salud, que se proyecta en apenas 1.5% del PIB para 2027. Esta cifra contrasta con el promedio de las naciones de la OCDE, que destinan entre 6 y 7% de su riqueza nacional a este rubro. La baja inversión en capital humano y servicios básicos limita las oportunidades de bienestar y frena la competitividad frente a otros mercados emergentes.
“La consolidación fiscal se apoya en una reducción de la inversión física y en menores presupuestos para los rubros de salud y educación“, señala.
Añade que la implementación de proyectos mixtos con participación privada surge como la única alternativa viable para desarrollar la infraestructura que el país requiere. No obstante, señala que para atraer este capital es fundamental revertir la percepción de deterioro en el estado de derecho y fortalecer la confianza empresarial. Sin un marco jurídico sólido y estable, los esfuerzos administrativos por aumentar la recaudación mediante la fiscalización podrían ser percibidos como actos arbitrarios.
Para BBVA Research, la necesidad de una reforma fiscal integral se vuelve inaplazable ante la expansión de los programas sociales y el creciente compromiso del sistema de pensiones. Las autoridades deben equilibrar la búsqueda de ingresos con políticas que fomenten la formalidad y la digitalización de la economía sin asfixiar la inversión. El futuro de la estabilidad económica de México dependerá de la capacidad de generar un nuevo pacto fiscal que garantice la sostenibilidad del Estado.
“Seguimos insistiendo en que será necesaria una reforma fiscal en el mediano plazo, considerando que las presiones sobre el gasto público continuarán“, sentencia BBVA Research.



