TV Azteca formaliza su solicitud de concurso mercantil para reestructurar su deuda financiera.
- Poder México
- marzo 13, 2026
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- Estados Unidos, México, TV Azteca
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La empresa de medios TV Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, ha presentado de manera formal su solicitud de concurso mercantil ante las autoridades judiciales correspondientes en México.
Esta medida jurídica busca establecer un periodo de protección legal que permita a la compañía renegociar sus obligaciones financieras con acreedores, principalmente tenedores de bonos internacionales, sin interrumpir sus actividades de transmisión y producción de contenidos.
El proceso se da tras varios años de litigios en cortes de Estados Unidos y México, donde los acreedores habían presionado por el pago de adeudos vencidos que superan los 400 millones de dólares.
La solicitud bajo la Ley de Concursos Mercantiles permite a la televisora entrar en una etapa de conciliación supervisada por un especialista designado por el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (IFECOM).
Durante este tiempo, la empresa goza de una suspensión en el pago de deudas y la ejecución de embargos, lo que le otorga el espacio necesario para presentar un plan de reestructura que garantice su viabilidad económica a largo plazo. TV Azteca ha enfatizado que este movimiento no significa el cese de sus operaciones, sino una herramienta para preservar el valor de la compañía, proteger los empleos de sus colaboradores y asegurar la estabilidad de su señal en el territorio nacional.
Desde una perspectiva operativa, el concurso mercantil es la respuesta institucional a las presiones de flujo de efectivo derivadas de la transformación del mercado publicitario y el aumento de la competencia de plataformas digitales.
La empresa busca aprovechar este mecanismo para ajustar sus pasivos a su capacidad real de generación de ingresos en este 2026.
El desenlace de este proceso será vigilado de cerca por los mercados financieros, ya que sentará un precedente sobre la resolución de conflictos entre grandes corporativos mexicanos y fondos de inversión extranjeros en un entorno económico que demanda una gestión de deuda más eficiente y transparente.



