Microfinanzas e inseguridad: Gentera acelera su blindaje digital ante violencia e incertidumbre

En un contexto nacional donde la violencia puede cerrar carreteras, vaciar plazas comerciales y paralizar comunidades enteras en cuestión de horas, el modelo tradicional de microfinanzas enfrenta una prueba estructural: operar en zonas vulnerables sin poner en riesgo a clientes ni promotores. Al respecto, el director general de Gentera, Enrique Majós, reconoció que las financieras sí son vulnerables ante estos hechos y que las zonas donde están sus clientes están muy expuestas a este tipo de eventos.

El negocio del microcrédito se basa, hasta el momento, en la cercanía física, asesores que visitan comunidades, reuniones grupales, manejo frecuente de efectivo y promotores que recorren caminos y carreteras. En contextos de bloqueos o hechos violentos, como los registrados recientemente en Jalisco y otros estados, esa operación puede interrumpirse de inmediato.

Sin embargo, Majós explicó que, tras los eventos del fin de semana pasado, se activaron protocolos internos para proteger a colaboradores y clientes. Añadió que las operaciones se normalizaron en un par de días y que no hubo afectaciones directas. Sin embargo, el episodio dejó claro que el modelo debe adaptarse.

“Nuestros comités de seguridad estuvieron operando desde el primer momento”, dijo.

Mencionó que más de la mitad de los clientes del grupo ya cuenta con tarjeta de débito y más de un millón utiliza la banca móvil. El objetivo, dijo, es reducir la dependencia del efectivo y permitir pagos, desembolsos y consultas sin necesidad de reuniones presenciales.

“Los mecanismos de pago ya no son solamente en efectivo”, subrayó el directivo, al explicar que esto disminuye riesgos y protege tanto a clientes como a asesores.

El ajuste también alcanzó a su red de comisionistas; aseguró que 5,400 puntos conocidos como “Ya Estás” fue depurada y reubicada con base en análisis de datos para operar en zonas estratégicas y con mejor manejo de liquidez. Añadió que más allá de reducir presencia, se debe hacer una más eficiente y segura.

Del crédito grupal a la inteligencia artificial

El grupo, propietario de Banco Compartamos en México y Perú, está migrando gradualmente hacia un mayor peso del crédito individual frente al tradicional esquema grupal que lo hizo emblemático, comentó el directivo. Señaló que actualmente el crédito promedio ronda los 17 mil pesos y la meta a tres años es que dos terceras partes de la cartera correspondan a préstamos individuales.

“Estaríamos buscando que tanto México como Perú lleguen a tener una mezcla de cartera donde aproximadamente dos terceras partes sean crédito individual y una tercera parte grupal“, explicó Majós.

La lógica detrás del cambio es doble, afirmó. Por un lado, el crédito individual implica montos mayores y mayor profundización financiera. Por otro, la digitalización de procesos permite evaluar riesgo y originar financiamiento con más precisión.

Durante 2024 y 2025 el grupo implementó plataformas digitales para la gestión del crédito, primero en Perú y luego en México, eliminando papel y reduciendo tiempos de respuesta. Ahora el foco está en el uso intensivo de datos y en la incorporación gradual de inteligencia artificial.

“Estamos terminando un estudio para identificar dónde capturar más valor con inteligencia artificial. No queremos implementar tecnología por implementarla, sino enfocarnos en aquello que realmente agregue valor al cliente”, señaló.

El uso de algoritmos para mejorar la originación y contener la cartera vencida forma parte de esa estrategia. Hoy, el índice de morosidad se ubica en 3.8%, por debajo del 3.9% registrado un año antes y dentro del rango que la institución considera saludable.

En un entorno económico que muestra signos de desaceleración en algunos sectores, Majós sostuvo que el segmento que atienden muestra más bien una “normalización” y que el crecimiento esperado para 2026 será superior a 13%, en línea con el año previo.

Cifras récord en 2023

En lo que respecta a sus finanzas, el grupo cerró 2025 atendiendo a más de 6.5 millones de personas en México y Perú, un máximo histórico. La cartera de crédito alcanzó 93,600 millones de pesos, también récord, con una utilidad acumulada de 8,520 millones.

En México, Banco Compartamos atendió a 3.9 millones de clientes y superó los 61,800 millones de pesos en cartera, con crecimiento anual de 16%. En Perú, la operación bancaria alcanzó 1.45 millones de personas y una cartera de 25,600 millones de pesos. El negocio de crédito al consumo sumó más de un millón de usuarios y 6,000 millones en cartera.

A pesar de la coyuntura económica y de seguridad, Majós insistió en que el año se perfila estable. “No vemos que vaya a haber alguna tormenta en el camino en términos de calidad de cartera” dijo.

“Tiene que ser un año en donde, en medio de la incertidumbre, logremos darle certidumbre a nuestros clientes y estar presentes en sus vidas para que tengan más herramientas y más tranquilidad”, dijo.

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