Inflación en Latinoamérica 2025: México y Brasil cumplen metas mientras Colombia y Chile enfrentan retos de convergencia
- Poder México
- enero 27, 2026
- Geopolítica
- inflación, México
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El cierre económico de 2025 en América Latina revela una región que avanza a distintas velocidades en su lucha contra la inflación.
Las dos potencias económicas del bloque, México y Brasil, lograron consolidar la estabilidad de sus precios al situarse dentro de los rangos de tolerancia de sus respectivos bancos centrales. En México, la tasa interanual de 3.69% se mantuvo dentro del objetivo del 3% (±1 punto porcentual), mientras que Brasil cerró con un 4.26%, registrando una de las tasas más bajas desde la creación del Plan Real.
El escenario es drásticamente distinto en otros puntos de la región. Argentina logró una compresión histórica al pasar de un 117.8% en 2024 a un 31.5% en 2025; no obstante, la aceleración de precios en el último bimestre del año ha encendido alarmas sobre la sostenibilidad del proceso de desinflación.
Por su parte, Bolivia enfrentó su mayor crisis inflacionaria en cuatro décadas, alcanzando un pico del 24.86% en agosto para finalmente cerrar el año en torno al 20.4%.
Colombia cerró 2025 con una inflación del 5.1%, una cifra que se ubica por encima del rango de tolerancia de su banco central (fijado en 3% con un margen de ±1%). A pesar de que este valor es prácticamente idéntico al registrado en 2024, implica un estancamiento en el proceso de desinflación, convirtiéndose en un desafío para la política monetaria colombiana frente a sus pares regionales.
En el caso de Chile, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un 3.5% en 2025. Aunque esta cifra se encuentra dentro del margen de tolerancia del banco central, el mercado observa con optimismo el último Informe de Política Monetaria (IPoM), el cual sostiene que la inflación llegaría a la meta del 3% durante el primer trimestre de 2026. Esta trayectoria descendente posiciona a la economía chilena como una de las más estables en términos de recuperación de poder adquisitivo.
El balance de la inflación en Latinoamérica al cierre de 2025 demuestra que, si bien la fase más crítica de la crisis de precios ha quedado atrás para las economías con marcos institucionales sólidos, la región aún no ha alcanzado una uniformidad plena.
Estos resultados ayudan a los tomadores de decisiones a ver una certidumbre clara en los mercados globales. En suma, el inicio de 2026 encuentra a una Latinoamérica resiliente, donde la brecha entre la estabilidad de los mercados líderes y la volatilidad de las economías en crisis definirá el flujo de capitales y la competitividad regional en el corto plazo.



