México tiene oportunidad de crecer pese a incertidumbre geopolítica: secretario de Comercio Exterior

En medio de un reordenamiento global marcado por tensiones comerciales, uso creciente de aranceles y rivalidades estratégicas entre potencias, México aparece como uno de los pocos países con margen real para convertir la incertidumbre en crecimiento, así lo ve el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, quien sostuvo que el país llega mejor preparado que en ciclos anteriores para aprovechar el nuevo mapa económico.

“México exporta hoy 85% de sus bienes a Estados Unidos con arancel cero, mientras economías como Japón o Corea pagan 15% y Brasil más de 30%. Esa diferencia nos está permitiendo ganar participación de mercado incluso en un entorno adverso”, afirmó el funcionario durante su participación en un foro organizado por la Bolsa Institucional de Valores (BIVA).

Para Rosendo, el viraje de Estados Unidos hacia una política comercial basada en seguridad nacional y resiliencia productiva, más que en eficiencia de costos, abre una ventana histórica para el país.

“Hoy para ellos no es tan importante que el insumo sea el más barato, sino que esté cerca, que sea confiable y que garantice continuidad en las cadenas productivas. Y ahí México está en el centro”, explicó.

El funcionario detalló que el gobierno federal anticipó este escenario desde antes del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, estudiando la visión de sus principales asesores comerciales y el esquema de “anillos” arancelarios, donde México y Canadá quedarían en el núcleo de menor proteccionismo.

“En ese contexto, tenemos la posibilidad histórica de reestructurar nuestra economía y beneficiarnos del nuevo mundo que estamos viviendo”, dijo.

Por otro lado, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, consideró que la fragmentación del comercio global no es el escenario óptimo, pero sí uno en el que América del Norte puede consolidarse como el bloque más dinámico.

“Estamos viendo un mundo con menos reglas claras, con más bloques regionales. Y en ese escenario, América del Norte tiene energía abundante, cadenas de valor integradas y una productividad muy alta. Si se hacen bien las cosas, puede ser la región más dinámica del mundo”, señaló.

Serrano subrayó que, a diferencia de otros países, México no compite directamente con Estados Unidos en manufactura, sino que lo complementa.

“De cada 100 dólares que México exporta, 26 son contenido estadounidense. Romper esas cadenas sería muy costoso para ambos lados”, apuntó.

A su juicio, esa interdependencia explica por qué, pese al discurso proteccionista, México y Canadá enfrentan hoy el menor nivel relativo de barreras comerciales.

“Paradójicamente, son los dos países con menos proteccionismo en el mundo para exportar a Estados Unidos”, dijo.

El reto inmediato, coincidieron ambos, es elevar el contenido nacional de las exportaciones y acelerar la inversión en infraestructura, particularmente en energía.

“Sustituir insumos chinos por insumos mexicanos puede ser la diferencia entre exportar con arancel cero o con arancel de 25%”, advirtió Serrano.

Rosendo añadió que ya se están aplicando medidas para empujar ese cambio, como el incremento de aranceles en más de 1,400 fracciones para proteger 17 industrias y generar incentivos a producir localmente.

“No se trata de tronar a nadie, sino de acompañar a las empresas en una transición ordenada para producir más en México”, explicó.

Un mundo más frágil y volátil

Para Brenda Estefan, analista internacional, el mundo no vive una crisis coyuntural, sino el agotamiento del orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

“Lo que estamos viendo no es una crisis del sistema internacional, es el agotamiento del mismo. Pasamos de un mundo unipolar a uno multipolar, con China como rival sistémico real de Estados Unidos”, afirmó.

Estefan advirtió que Washington comenzó a utilizar su mercado interno como un arma geopolítica.

“Si no te alineas conmigo, no tienes acceso preferencial al mercado estadounidense”, resumió.

A ello se suma un uso más abierto del poder militar y una creciente instrumentalización de los aranceles, lo que vuelve al sistema “más frágil, con alianzas en vilo y con un Occidente que ya no tiene un significado político claro hacia el futuro”.

“Estados Unidos ve con preocupación la presencia de China en la región y busca limitarla, pero esa presencia es estructural y no es fácil de revertir”, explicó.

Sobre México, Estefan consideró que el alineamiento económico con Estados Unidos es inevitable, pero no exento de riesgos.

“La prioridad estructural está clara por los números del comercio. El reto es que ese alineamiento no diluya el interés nacional y que el país tenga una visión de largo plazo”, señaló.

El T-MEC como ancla en la tormenta

Uno de los principales factores de certidumbre en este entorno es el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Aunque el presidente Trump ha vuelto a sembrar dudas sobre su futuro, el subsecretario de Comercio Exterior aseguró que, en los hechos, el acuerdo sigue siendo pilar de la relación económica.

“Estados Unidos hizo consultas con cientos de empresas y el consenso fue claro: el tratado debe mantenerse, quizá con ajustes, pero mantenerse”, dijo Rosendo.

Precisó que el proceso de revisión avanza conforme al calendario legal y que los equipos técnicos trabajan para llegar a mitad de año con un marco que dé certidumbre a las inversiones.

“No se ha cambiado absolutamente nada del acuerdo. Seguimos trabajando para que sea una revisión, no una renegociación traumática”, sostuvo.

Serrano coincidió en que el propio gobierno estadounidense ha empezado a darle un valor estratégico al tratado.

“El hecho de que diga que lo que esté dentro del T-MEC va sin arancel y lo que esté fuera paga 25% le está dando un peso enorme al acuerdo”, apuntó.

Esa ventaja, advirtió, no será automática ni permanente. Dependerá de que México fortalezca su Estado de derecho, garantice electricidad suficiente y barata, y logre canalizar el ahorro interno, especialmente de los fondos de pensiones, hacia inversión productiva.

Rosendo, por su parte, sostuvo que el país no debe limitarse a Norteamérica y adelantó que este año se concretará la modernización del acuerdo con la Unión Europea y se profundizarán vínculos con mercados como Emiratos Árabes y Japón. Pero reiteró que el eje seguirá siendo el mismo: aprovechar la coyuntura antes de que se cierre.

“En un mundo donde la palabra de moda es incertidumbre, México tiene algo que pocos: acceso preferencial al mayor mercado del planeta”, dijo el subsecretario. “Si hacemos bien la tarea interna, esta oportunidad no se repite en décadas”, dijo.

“El mundo se está cerrando, pero para México, por primera vez en mucho tiempo, se están abriendo más puertas de las que se están cerrando”, añadió.