Los pilares de Ursula von der Leyen en Davos 2026

En el marco del 55º aniversario del Foro Económico Mundial, la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronunció un discurso que marca un punto de inflexión en la política exterior y económica de la Unión Europea para 2026.

Bajo el lema “El espíritu del diálogo”, Von der Leyen hizo un llamado urgente a construir una “independencia europea” estructural, argumentando que los choques geopolíticos actuales no son eventos transitorios, sino un cambio permanente en el orden global que exige una transformación profunda del bloque.

Uno de los anuncios más destacados fue la consolidación de una red de comercio global para reducir dependencias. Tras la firma del histórico acuerdo UE-Mercosur en Asunción —que crea un mercado de 700 millones de consumidores y representa el 20% del PIB mundial—, la Presidenta adelantó que Europa está “a las puertas” de un acuerdo comercial masivo con la India. Este tratado, calificado como “la madre de todos los acuerdos”, abriría un mercado de 2,000 millones de personas, posicionando a Europa como un socio privilegiado en los centros de crecimiento del siglo XXI.

En el ámbito de la seguridad, Von der Leyen abordó con firmeza la situación de Groenlandia y las tensiones arancelarias con Estados Unidos. Tras calificar de “error” la propuesta de aranceles entre aliados, anunció un paquete de apoyo a la seguridad del Ártico que incluye:

  • Solidaridad total con Groenlandia y el Reino de Dinamarca, cuya soberanía calificó de no negociable.
  • Un plan de inversión europea masiva en la economía e infraestructura local de Groenlandia.
  • El desarrollo de una capacidad propia de rompehielos europeos y equipo de vigilancia avanzada, financiado por el aumento del gasto en defensa que alcanzará los 800,000 millones de euros para 2030.

Finalmente, la mandataria propuso una revolución administrativa interna: la creación de “EU Inc.”.

Este nuevo régimen jurídico permitirá a las empresas registrarse en cualquier Estado miembro en 48 horas y operar bajo un conjunto único de reglas, eliminando las barreras regulatorias que frenan el crecimiento frente a mercados como los de Estados Unidos o China.

Con estas medidas, Europa busca pasar de una postura reactiva a un liderazgo proactivo en la carrera tecnológica y de seguridad global.