Saks Fifth Avenue se declara en quiebra tras crisis de deuda y pérdidas millonarias

La emblemática cadena de tiendas de lujo Saks Fifth Avenue ha solicitado formalmente la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en Estados Unidos, tras enfrentar una serie de dificultades financieras que incluyen pérdidas operativas y el fracaso en la reestructuración de su deuda.

La compañía, conocida por comercializar marcas de alta gama como Chanel, Gucci y Louis Vuitton, no logró concretar un acuerdo con sus acreedores para refinanciar sus obligaciones, lo que precipitó la insolvencia de la firma.

El declive de Saks se atribuye a un cambio en los hábitos de consumo de lujo y a la presión de la deuda acumulada en un entorno de tasas de interés elevadas.

A pesar de los intentos por modernizar sus plataformas digitales y optimizar sus inventarios, la empresa reportó fuertes pérdidas durante el último ejercicio fiscal, lo que minó la confianza de los inversionistas y limitó su acceso a capital fresco.

La declaración de quiebra busca permitir a la minorista reorganizar sus operaciones y negociar un plan de pagos que garantice, en la medida de lo posible, la continuidad de algunas de sus ubicaciones más icónicas.

Este movimiento representa un hito negativo para el sector del retail de lujo, que ya venía experimentando una desaceleración global. La reestructuración bajo el Capítulo 11 implicará el cierre de sucursales no rentables y una revisión profunda de sus contratos con proveedores de lujo.

El futuro de la marca dependerá de su capacidad para atraer nuevos socios capitalistas o de una eventual venta de activos estratégicos durante el proceso judicial que se llevará a cabo en los tribunales estadounidenses.