Analistas de Banxico y la Fed prevén que los bancos centrales de México y EE. UU. suspendan la flexibilización monetaria a inicios de 2026.

Tras un periodo de ajustes a la baja, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco de México (Banxico) se perfilan para detener la flexibilización de sus políticas monetarias. De acuerdo con proyecciones económicas, ambas instituciones entrarán en una fase de estabilidad en sus tasas de interés, motivadas por nuevos riesgos en el entorno global y la persistencia de presiones sobre los precios.

La decisión de hacer una pausa responde a la necesidad de asegurar que la inflación converja hacia la meta establecida. Entre los elementos determinantes destacan:

  • La propuesta de implementar aranceles del 25% a las importaciones mexicanas representa un riesgo de choque inflacionario que los bancos centrales deben mitigar.
  • Banxico recientemente situó su tasa de referencia en 10.00% tras un recorte de 25 puntos base. El consenso sugiere que este nivel podría mantenerse para preservar el diferencial con Estados Unidos.
  • La inflación en el sector servicios no ha mostrado el descenso necesario para alcanzar el objetivo del 3.0%, lo que obliga a mantener una postura restrictiva.

La permanencia de tasas de interés elevadas tiene repercusiones directas en las expectativas de expansión. El análisis estima que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para México se ubicará en un rango de entre 1.2% y 1.5%. Este escenario refleja que la prioridad de los reguladores monetarios será la estabilidad de precios y el control del tipo de cambio por encima del estímulo inmediato a la actividad económica.