Las Pymes mexicanas ya usan IA, pero no todas la adoptan en sus operaciones: Google

Itzel Alaniz

La inteligencia artificial (IA) ya forma parte del debate mundial. Su presencia dejó de ser un hecho aislado o futurista y llegó a espacios donde antes parecía ajena, como las reuniones de talla internacional, donde ocupa un lugar en la discusión, hasta al ámbito religioso, con los escritos eclesiásticos del papa León XIV.

Actualmente, esta tecnología tiene un fácil alcance y se puede usar de manera personal, pero también llegó a los pequeñas y medianas empresas (Pymes). Algunos de estos negocios ya recurren a la IA para resolver tareas, ahorrar tiempo y acercarse a sus clientes. Otras todavía mantienen procesos manuales y apenas comienzan a familiarizarse con estas herramientas.

El informe “El impacto de los anuncios digitales y la inteligencia artificial en la publicidad en México”, elaborado por Google junto con la firma Advertiser Perceptions, muestra una presencia importante de la IA entre las empresas consultadas. El estudio incluyó a 175 micro, pequeñas y medianas empresas y a 101 grandes anunciantes corporativos.

Con este panorama, Poder México salió a las calles de la capital mexicana para conocer cómo trabajadores de comercios locales utilizan la IA, si la incorporan a sus establecimientos y qué lugar ocupa en sus actividades.

Gerald Bravo Gálvez, trabajadora de Punta Madrid, un establecimiento de comida, conoce la inteligencia artificial y la considera una herramienta efectiva. Para ella, su principal función consiste en recopilar información de distintos sitios web y ofrecerla de forma rápida y resumida.

Recurre a la IA para resolver dudas rápidas o asuntos cuya búsqueda tradicional le tomaría más tiempo. Cuando comenzó a trabajar en Punta Madrid, la utilizó para conocer mejor el menú y resolver dudas básicas sobre el café, como la diferencia entre un cappuccino y un latte.

En el establecimiento también encontró una aplicación concreta. Punta Madrid utiliza IA en mensajes automáticos de WhatsApp mediante textos predeterminados que se envían de forma inmediata para ahorrar tiempo. Los trabajadores, sin embargo, todavía toman los pedidos de manera manual.

A pesar de utilizar la herramienta tanto personalmente como en su trabajo, reflexiona que la IA no resulta indispensable, ya que es posible realizar las actividades cotidianas sin esta tecnología, como ocurría antes de su aparición. Su principal ventaja está en la rapidez y la eficiencia.

También existe una razón por la cual limita su uso. Le preocupa el consumo de agua y la contaminación relacionada con la IA, por lo que prefiere recurrir a estas herramientas principalmente ante una emergencia o una duda cuya respuesta necesita con rapidez.

Entre las Pymes participantes, 82% reportó un impacto positivo de la IA en sus ventas y rentabilidad. Además, 78% afirmó ahorrar tiempo y recursos gracias a la automatización, mientras 80% consideró que estas herramientas simplifican la gestión de sus operaciones.

La captación de clientes también aparece entre sus principales beneficios. 75% de las empresas consultadas señaló un aumento en la atracción de clientes y otro 75% afirmó que el tiempo y dinero ahorrados con IA se destinan a la contratación de colaboradores.

El reporte también señala que 85% de las Pymes anunciantes depende de la publicidad digital para atraer prospectos y mantener sus ventas. Para Google, estos datos muestran una oportunidad para los pequeños negocios, pues la IA permite acceder a herramientas antes asociadas principalmente con empresas de mayor tamaño.

Virginia Pedulla, directora de Negocios Pymes para Hispanoamérica en Google, compartió que las ventajas competitivas de la IA no dependen de contar con grandes presupuestos.

Una adopción que no llega a todos

Durante la conferencia, Poder México preguntó a los colaboradores de Google por los factores detrás de las empresas que todavía no utilizan inteligencia artificial.

Virginia Pedulla relacionó esta resistencia con los procesos de cambio dentro de las organizaciones. La incertidumbre, la percepción de pérdida de control sobre algunas actividades y las diferencias generacionales pueden influir en la decisión de incorporar estas herramientas.

“Hay cierta incertidumbre ante la incorporación de nuevas herramientas, así como una percepción de pérdida de control sobre algunas actividades. También influyen las diferencias generacionales en la forma en que trabajadores y propietarios se acercan a la inteligencia artificial”, explica Pedulla.

Además, distingue entre el rechazo a la tecnología y las dificultades propias de un proceso de adaptación. Para algunas empresas, el reto puede estar en familiarizarse con las herramientas y encontrar una utilidad concreta dentro de sus actividades.

Sin embargo, otro de los motivos por los cuales algunas pymes no adoptan la inteligencia artificial es por la falta de capacitación. Google cuenta con cursos gratuitos mediante Crece con Google, además de contenidos sobre ciberseguridad.

Aunque la existencia de estos recursos no garantiza su conocimiento o acceso entre los pequeños negocios.

IA entre las Pymes de CDMX

En otro establecimiento, la relación con la IA toma una forma distinta. Sandra Ledesma, trabajadora del ciber café SmartSupport, considera la inteligencia artificial una herramienta presente en la vida cotidiana. En su caso, la utiliza más en el trabajo que en su vida personal.

Ledesma usa la IA para obtener información y apoyar a estudiantes. Desde su perspectiva, estas herramientas facilitan tareas que antes exigían consultar libros o realizar búsquedas más extensas.

Pero también encuentra una desventaja. Su uso puede provocar, en sus palabras, que las personas se vuelvan “un poquito más flojitos” al momento de buscar información por cuenta propia.

En una tienda, la IA todavía tiene una presencia mucho menor. Eduardo Axel, trabajador del establecimiento, considera la inteligencia artificial importante porque muchas personas ya la utilizan en su vida cotidiana, especialmente para actividades relacionadas con el trabajo.

Él, sin embargo, recurre poco a estas herramientas. Solo les hace una o dos preguntas en algunas ocasiones, además de utilizarlas para buscar canciones o información desconocida.

En cambio, en la tienda la situación resulta distinta. El inventario y otras actividades continúan de forma manual. Axel describió este trabajo como hacerlo “a puro toco”.

Aunque el establecimiento todavía no incorpora la IA de manera habitual, Axel estaría dispuesto a utilizarla si el negocio lo necesitara. Para él, la rapidez y especificidad de sus respuestas explican parte de su popularidad.

Finalmente, Nancy Alaniz, doctora y dueña del consultorio y Farmacia Medikamfri, define la inteligencia artificial como una herramienta digital para facilitar procesos y ayudar a generar nueva tecnología.

En su negocio, utiliza IA para mejorar procesos operacionales y acceder a información sobre actualizaciones de libramientos relacionados con el manejo de medicamentos, la consulta y el cumplimiento de normativas actualizadas.

Asimismo, cuenta con apoyo de otros profesionales para acercarse a estas herramientas. Reconoce tener cierto conocimiento sobre su uso, aunque todavía continúa aprendiendo.

La doctora considera útil incorporar la IA para facilitar sus tareas, pero mantiene una preocupación adicional: la protección de la información. Por ello, también presta atención a las medidas de ciberseguridad necesarias para utilizar estas herramientas.

Las experiencias recolectadas muestran una realidad más diversa frente a los datos presentados por Google. Algunos negocios ya incorporan la IA en tareas concretas; otros apenas recurren a ella de manera personal y existen establecimientos donde las actividades principales todavía dependen de procesos manuales.

La inteligencia artificial ya forma parte de las herramientas disponibles para las Pymes, pero su presencia no significa una adopción completa. Entre mensajes automáticos, consultas de información, apoyo a estudiantes, publicidad y procesos manuales, cada negocio encuentra, o todavía busca, la forma de incorporarla a su trabajo.

Más que sustituir las actividades humanas, la IA puede ocupar un lugar como herramienta para facilitar algunas tareas. El reto para los pequeños negocios también pasa por conocer sus posibilidades, aprender a utilizarla y decidir en cuáles procesos realmente aporta algo a su trabajo.

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